El Festival de Viña del Mar se ha caracterizado por ser un escenario para artistas masivos, pasarela de música para las masas, de poco rock, poca vanguardia, mínimo riesgo y mucha balada romántica, pop latino y reggaeton.

Año a año vemos una pasarela de cantantes que se repiten el plato, presencia mayoritariamente masculina y de ritmos repetitivos que poco educan el oído del pueblo. Los mismos artistas que vienen 1 o 2 veces al año, llenando recintos con más de 10 mil personas.

En la última versión de este festival, Javiera Mena –Sí, una de las compositoras más importantes que hemos tenido en la historia de la música chilena– fue invitada como jurado, buscando acercar este evento a las nuevas generaciones (Se agradece el intento).

Javiera Mena junto a Alejandro Sanz

Javiera Mena junto a Alejandro Sanz

Acto seguido, el cantante Alejandro Sanz la invita a realizar un dueto en Corazón partío. En pleno show, Mena olvida la letra de la canción y se ve enfrentada a sus propios miedos, ante todo el público que espera verla fallar en un escenario tan grande como este.

Las redes sociales arden, la masa devora a esta nueva víctima de la manera más dura posible ¿Por qué no se critica a otros artistas que han usado playback, olvidan letras o se presentan en malas condiciones en el escenario?

Esta situación, en específico, parece definirse como un asunto de género, el ataque a una mujer en forma pública, críticas a su sexualidad, un intento de asesinato de imagen, una inconsciencia frente al talento y trayectoria de una artista que en Latinoamérica es más valorada que en Chile.

Javiera Mena en el Festival de Viña del Mar 2016

Javiera Mena en el Festival de Viña del Mar 2016

La masa depredadora tiene memoria frente a estas situaciones, pero Javiera de igual manera se esfuerza en presentar un show de primera línea para la noche del sábado 27 de febrero con sus hits más destacados y apelando al baile como una unión social.

La revolución femenina de Mena en Viña, se conforma por un show construido para un público específico, más elevado a nivel artístico, pero también con el objetivo de mostrar al resto que las mujeres también tienen mucho que decir sobre este escenario.

El discurso es, no todo es balada pop romántica y cantantes de reggaetón, hay algo más allá. Así también como que el discurso feminista puede ser más que un monólogo de stand up comedy.

En los casi 50 minutos de Mena, suenan hipnóticos los sintetizadores invitando a bailar solo o acompañado, letras pegajosas, además de un hermoso dueto en piano de Sol de invierno junto a Daniel Riveros –Gepe–.

Destacan también el cuerpo de baile, equipo de coristas y músicos compuesto sólo por mujeres, además de espectaculares visuales que invitan a sumergirse en un mundo de pop electrónico rosa con pegasos, lunas plateadas y lentejuelas brillantes.

La construcción del espectáculo se presenta dando valor al género femenino, con un discurso pop pero crítico a la vez y dando espacio a la diversidad sexual y cultural, una parte importante de nuestra sociedad que ha sido siempre oculta e incluso negada en este festival.

Javiera Mena en el Festival de Viña del Mar 2016

Javiera Mena en el Festival de Viña del Mar 2016

Mena tomó esta plataforma para lucir todas sus armas, mostrando la calidad de su trabajo, el valor de su carrera de más de 10 años, saliendo con frente en alto y las 2 gaviotas (Oro y Plata) que se entregan en el certamen.

Este el setlist que sonó:

  1. Hasta la verdad
  2. Otra era
  3. La joya
  4. Sincronía Pegaso
  5. Sol de invierno
  6. Espada
  7. Luz de piedra de luna
  8. Yo no te pido la luna

Escúchenlo imaginando pegasos y luces en la discoteca:

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