Para los refugiados que llegan a Europa, la vida sigue siendo difícil. Sus peligrosos viajes terminan en prejuicios y pobreza, ya que los gobiernos europeos les siguen dando la espalda. El fotógrafo británico James Rippingale viajó a la “Jungla” de Calais para capturar los rostros de los niños con sus vidas en suspensión, a la espera de un nuevo lugar que puedan llamar hogar.

De acuerdo con la organización Help Refugees, el campamento “Jungla” de Calais es hasta ahora el hogar de 157 menores no acompañados, algunos de ellos de tan sólo dos años de edad. Estos niños están solos y vulnerables, habiendo dejado sus hogares al otro lado del mundo. Si tratar de navegar por un nuevo país y una nueva cultura es bastante difícil para los adultos — diferentes idiomas, personas y una sociedad que con demasiada frecuencia no los reciben con los brazos abiertos —, pensar en la misma situación para un niño o un bebé es casi imposible de imaginar. Pero hay que hacerlo, pues está pasando.

Después de que las autoridades francesas ordenaron la demolición de la zona sur del campamento en marzo de este año, miles de refugiados se vieron una vez más desplazados, rodeados por la violencia y la agresión. Casas destartaladas fueron destruidas, pero también fue demolida el área de las familias, mujeres y niños del campamento, quienes ahora se han vuelto a ubicar hacinados en el campo norte. Alison Moriarty, una voluntaria del centro de niños y mujeres de la “jungla”, dice que la situación es preocupante.

“Estos niños han visto sus escuelas estallar y sus casas volar en pedazos. Han sido introducidos de contrabando por medio mundo. Y ahora están aquí, solos, corriendo sin que nadie les ponga medias o les cambie la ropa interior. Es aterrorizante lo mucho que están sufriendo.”

Estos niños son los rostros de la crisis, los más vulnerables y los más defraudados. Son los ojos dentro de los cuales los gobiernos europeos deberían ver cuando deciden construir cercas de alambre en lugar de implementar políticas constructivas y llevar a cabo sus intervenciones humanitarias con gases lacrimógenos. Estos son los niños olvidados de Calais.

James Rippingale - The Kids of Calais

Karwan, 6 años, Afganistán

James Rippingale - The Kids of Calais

Ali, 8 años, Afganistán

James Rippingale - The Kids of Calais

Awara, 5 años, Afganistán

James Rippingale - The Kids of Calais

Ana, 10 años, Irán

James Rippingale - The Kids of Calais

Shah, 12 años, Irak

James Rippingale - The Kids of Calais

Rayan, 2 años, Afganistán

James Rippingale - The Kids of Calais

Ilia, 6 años, Irán

James Rippingale - The Kids of Calais

Lara, 9 años, Afghanistán

James Rippingale - The Kids of Calais

Soura, 1 año, Kurdistán

James Rippingale - The Kids of Calais

Abdullah, 4 años, Afganistán

James Rippingale - The Kids of Calais

Safi, 14 años, Afganistán

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