El fotógrafo Greg Holland es originario de Londres, y podría decirse que su carrera ha estado dedicada tanto a la producción de imágenes evocativas de moda como a la fotografía documental. Aunque cuando era más joven pensaba que su futuro estaba en la música (incluso terminó tocando en algunas bandas), tuvo un encuentro inesperado cuando un día su novia le presentó el trabajo del icónico Martin Parr, que eventualmente lo hizo dejar los instrumentos y tomar la cámara fotográfica.

En un principio, Holland sumó ambas pasiones capturando bandas punk, hardcore y de metal en ciudades como Leeds y Manchester, pero luego de detallar el trabajo de Parr comenzó a pensar en la fotografía como algo que requería un poco más de paciencia y observacion, para lograr encuadres fuera de lo común. Fue así como después de los shows comenzó a caminar por las calles y tratar de capturar el ambiente de la ciudad, como un vagabundo cazando momentos. Desde entonces ha tenido la oportunidad de visitar lugares como Australia o Myanmar, así como México.

Su serie más reciente se titula Perdido Aquí, y es un trabajo realizado en un viaje a la nación azteca que duró por 19 semanas y que sirvieron como una especie de terapia:

“Atravesaba una crisis personal masiva y problemas de salud mental. Estaba viviendo en Australia y tratando de establecerme allí a largo plazo, pero mi visa terminó siendo denegada, me estaba quedando sin dinero y no tenía ningún propósito discernible en la vida. Entonces, me mudé ciegamente a México para hacer tiempo y hacerme una vida. Me alejé de todos a quienes conocía y me perdí por completo en el mar”.

Y el resultado es quizás un reflejo de lo que aprendió en esos primeros días como fotógrafo, en esos en los que decidió caminar sin rumbo por las calles. Las imágenes se sienten pausadas, relajadas, como una exploración sin prisa hecha desde ciudades como la CDMX o Querétaro, en donde el sol y el cielo le dan a las imágenes una calidad melancólica a los viejos vehículos, a las paredes color pastel, o a las personas bronceadas que Greg encontró a su paso. Es fácil ver cómo Holland vio el ejercicio como una terapia, pues las tonalidades reflejan el color y el encanto de un país en donde hay siempre algo por descubrir.

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Perdido Aquí. Fotografía: Greg Holland

Despues de leer, ¿qué te pareció?