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Music Q/A

Greg González de Cigarettes After Sex: “Creo que todo es ahora mucho más fuerte… a como era antes”

Greg González, Cigarettes After Sex. Photograph: White Lies Mag
Words Mirangie Alayon

Escuchar a Cigarettes After Sex siempre es una experiencia, y una que comenzó en el año 2012, cuando lanzaron su primer EP, y que apenas en 18 minutos podía llevarte a través de un slow burn melódico que sólo podía compararse con un beso en una noche nublada, lluviosa, sensual. El deseo visceral de que una aventura así tenga segunda parte es inevitable, y este año llegó el primer álbum oficial de Greg González y su banda, quienes sin duda son una de las pocas agrupaciones que merecen ser llamados herederos de los paisajes sónicos de Mazzy Star, Cocteau Twins o Slowdive, sin quedarse atrapados en el eco de las guitarras reverberantes o en la nostalgia de un revival chillwave. Si te suena provocativo, a finales de este mismo año los podrás ver en Chile en el festival En Órbita.

Desde el pasado septiembre Greg y compañía han estado llenando a fans de Estados Unidos y Europa con una neblina gris y letras que se meten bajo la piel. Un viernes de noviembre, Greg contesta el teléfono desde Amsterdam horas antes de que la banda se suba a la tarima del club Melkweg en donde 1500 personas los esperan dentro de un par de horas para ese hit emocional en slow motion. Suena relajado, un poco sorprendido de tener tantos fans del otro lado del Atlántico, pero no puede esperar a seducir a la audiencia.

“Creo que todo es ahora mucho más fuerte y conciso al tener un grupo de personas en la banda que entienden exactamente qué tocar, y los shows se han vuelto muy poderosos, creo, en comparación a como era antes, cuando estábamos un poco más dispersos. Ahora con este lineup, nuestro sonido se pone mejor y mejor a medida que avanzamos”.

Una de mis cosas favoritas sobre la música de Cigarettes After Sex es que las canciones se sienten como confesiones profundas, crudas e íntimas, como secretos que guardas solo para ti. La gente se ha conectado mucho con ustedes por esto, ¿cómo se siente tener una respuesta tan intensa del público?

Sí, es bastante sorprendente. Me encanta el hecho de que pueden relacionarse con estas cosas que estamos diciendo. Obviamente, estoy hablando de historias muy personales e íntimas que me pasaron, pero lo bueno es que las personas parecen verse a sí mismas en ellas y vivir el mismo tipo de experiencias que he pasado y es lindo, ¿sabes? Cuando puedes ser honesto acerca de algo y alguien más puede decir, ‘entiendo lo que estás diciendo’. Es genial que puedan entender el tipo de sentimientos que están detrás de esta música y realmente identificarse con ella.

¿Eso hace que los shows sean aún más intensos?

Sí, porque hay momentos en los que la música te conmueve. Tal vez nuestra música ha estado ahí para los fans en tiempos difíciles, y puedes ver eso con la gente en los shows.

¿Sientes que la forma en que escribes cambió después de que te mudaste a Nueva York?

No mucho. Creo que lo que hice en Nueva York fue decirme, “bueno, este tipo de escritura me gusta mucho” y fue el momento de escribir canciones muy personales como Nothing’s Gonna Hurt You Baby y I’m A Firefighter. Pensé que eran buenas canciones, y que esa era mi identidad como escritor. Para contar estas historias, para hablar de manera muy personal, y decidí simplemente seguir mi instinto. Cuando llegué a Nueva York, creo que todas las canciones que escuchas provienen mucho de eso, ese estado de ánimo que comenzó en nuestro primer EP.

¿Qué significa la canción Affection para ti? Marcó un antes y un después para la banda, porque había algo en ella que conectó con mucha gente que comenzó a prestarles más atención luego de que la lanzaron.

Esa canción fue un punto de partida. Fue la primera canción que hicimos con esta nueva formación de la banda, que se convirtió en la alineación definitiva. Y también personalmente, porque fue la primera canción que lancé desde que me mudé a Nueva York. Fue sobre la primera relación importante que tuve desde que llegué a la ciudad… fue algo como la relación más larga que te imagines, pero duró solo un momento. La historia de esa canción es muy personal y especial.

Conversar con Greg sobre sus artistas favoritos es un ejercicio de control: sientes que podrías estar hablando de discos, canciones y recuerdos por horas. Al igual que su música, el cine ha sido parte importante de su vida: si la banda no hubiese funcionado, se habría ido a la escuela de cine, y quizás hoy habríamos visto alguna de sus películas. Sin embargo, a Cigarettes After Sex le ha ido tan bien, que aunque siempre ha tenido la idea de hacer un video o un cortometraje con la banda, ha estado demasiado ocupado como para concretarlo.

Sin embargo, cree que es posible que termine componiendo el score o el soundtrack de un filme en el futuro. Nos imaginamos un escenario nocturno, misterioso y sensual con diálogos íntimos y mucha bruma, pero sobre todo, mucho romance. Greg cuenta que hace poco vio la película francesa de 1945 llamada Children of Paradise, escrita por el poeta y dramaturgo Jacques Prevert, en donde una cortesana y sus cuatro amantes nos enseñan acerca del amor. “Si eres romántica y ves esta película … definitivamente la vas a entender. Tiene uno de los mejores guiones sobre romance que he visto en mi vida”. Así que aprovechando esta declaración apasionada, nos sumergimos en la cinematografía inherente de su música, y en la que lo hace cerrar los ojos y soñar despierto.

¿Puedes contarnos un poco acerca de tus influencias? La banda suena como un ensueño oscuro, como Julee Cruise o Cocteau Twins, pero también se siente como un blues profundo. ¿Cuáles dirías que son los artistas que han moldeado tu sonido y tu alma como músico?

Esa es una gran pregunta y creo que diste en el clavo con un par de grandes: Cocteau Twins tienen este sonido casi extraterrestre… realmente suenan como si vinieran de un planeta diferente o algo así. Todo lo que hacen suena muy distinto y muy diferente a todos los demás, me encanta ese sonido. Simplemente pensé que había algo realmente sorprendente en ellos que siempre quise incorporar a esta banda, su calidad es de otro mundo. También hay un surrealismo que se encuentra en Cocteau Twins, especialmente en los títulos de las canciones y las letras, que son muy extrañas, en realidad se sienten extrañas. Creo que Lorelei fue una de las canciones que compartí con la banda antes de comenzar a grabar el primer EP en 2012.

Ahora sobre Julee Cruise… creo que Floating into the Night está en mi top 10 de discos favoritos de todos los tiempos. Ese disco es perfecto y tiene este tipo de sonido pop de los 60 que lo hace surrealista y lo hace realmente oscuro y extraño, pero también tiene dulzura cuando escuchas canciones como Rockin’ Back Inside My Heart. Creo que The World Spins es la canción realmente importante e influyente para esta banda. Esa amable quietud de la última canción del álbum es probablemente mi favorita.

También están The Paris Sisters, es uno de mis grupos favoritos. Son un grupo de chicas y son canciones muy dulces, muy, muy lentas y amables. Su canción principal se llama I Love How You Love Me, que es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos. Tienen estas canciones llamadas como Yes, I Love You, que es una gran track, y sí, muy de los 60, pero representan más lo que hacemos.

¿Cómo crees que ha evolucionado tu proceso como músico y compositor en los últimos años? Este álbum tardó mucho tiempo, aproximadamente 5 años, y es evidente la forma en que se desarrollan las canciones, los paisajes sonoros, las letras, la forma en que te rodean los sentimientos.

Creo que con esta música, primero me acerco a lo que me gusta escribir, y suele ser muy rápido. A veces me pregunto por qué este álbum tomó tanto tiempo, porque muchas de las canciones se escribieron muy rápido (risas). Pero en realidad, la razón por la que tardó tanto es porque me mudé a la ciudad y estaba tratando de descubrir qué dirección tomarían las canciones, incluso con el sonido de la banda, pues quería tener la grabación que quería de los tracks, ¡y tomó mucho tiempo! Por ejemplo, una canción como Flash se escribió inmediatamente después del EP de 2012 y se grabó varias veces, pero nunca sonó bien, no tenía la pureza que estaba buscando. Así que, la probamos nuevamente después de que hicimos las sesiones del álbum y encontramos la simplicidad necesaria en esa canción.

Escribo la música muy rápido, pero las letras tardan más. Me encanta sentarme frente a la computadora con mi guitarra en mi apartamento por la noche, pensar en cosas y ya sabes, soy algo así como… cazado por la noche en este punto, es cuando me siento más concentrado.

Solías dirigir una sala de cine en el Upper East Side, así que me pondré romántica y supondré que el estilo de la banda tiene mucho que ver con eso, porque el arte de los singles y del álbum me recuerdan un poco a esos viejos discos de The Smiths, que siempre te hacían pensar porque eran tan inusuales, icónicos y diferentes con esas fotografías en blanco y negro. ¿Qué películas han dejado una huella en ti? ¿Cuáles vienen a ti cuando cierras los ojos?

Han habido bastantes películas… como te dije, son tan importantes para mí como la música y la banda. Intento llevar las películas a la música y a la banda de alguna manera. Por ejemplo, si ves este mood y sentimiento en una película, querrás traducirlo a la música, y es algo que trato de hacer con bastante frecuencia. Mencionaste el blanco y negro, pero, ¿sabes? Mi película favorita es The Red Shoes y creo que hay muchas ideas de ella en la banda: se trata de pasión y hay mucha magia en esa película.

Toda la secuencia de ballet es fantástica y muy extraña, real y poderosa. La primera vez me dejó alucinado y nunca la puedo olvidar, siempre está ahí cuando necesito verla de nuevo. Se siente muy sensual y erótica, pero también es misteriosa, tiene lugares exóticos, una protagonista femenina… Creo que la película tiene mucho que ver con el sonido de la banda. Tenemos romance y sensualidad, muchas cosas que queremos retratar en nuestra música.

Escuchar a esta banda es penetrar en un mundo en donde las melodías superan la atmósfera de los temas, uno en donde la voz de González suena adictiva, andrógina y poderosa, y los ecos y la neblina sónica se disuelven para darle paso a temas que suenan viscerales y crudos, como elegías hipnóticas con ganchos pop irresistibles, y que se sienten como confesiones que terminan poniéndote la piel de gallina: de alguna manera son temas universales sobre lo violento que puede sentirse el amor cuando los latidos del corazón llegan a la punta de los dedos en una descarga eléctrica.

Con esta nueva alineación, el bajo de Randy Miller parece vibrar acompañando el corazón de las letras de González, mientras la guitarra de Phillip Tubbs llega en suaves olas que rompen en un amanecer que llega luego de que has pasado la noche emborrachado de recuerdos, con temas que te cubren como un manto estelar. Terminas suspendido en tempo y el tictac de los platillos de Jacob Tomsky son un metrónomo sin fin, uno que hechiza hasta que flotas en sensaciones.

Has dicho que cuando escribes generalmente estás conectado a recuerdos específicos. Dado que las canciones se sienten súper emocionales, pero también visuales e incluso kinéticas, ¿Tus recuerdos se sienten así también? ¿Tan cerca como para tocar?

Creo que sí. Las canciones están siempre más cerca que los recuerdos que tuve cuando las escribí. Pero hay una pasión en ellas, así que mis recuerdos… creo que siempre puedo verlos con claridad cuando interpreto las canciones, y vuelvo a sentir que las escribí. Cómo se sintieron las cosas. Muchas de mis canciones provienen de eso: ver y sentir un recuerdo y tratar de ponerlos en papel.

¿Sientes que las canciones a veces cambian tu percepción de un recuerdo?

Sí, definitivamente lo hacen, porque ahora se unen con el miedo de interpretarlas (risas). Especialmente ahora, es muy raro porque puedes escribir una canción y está todo bien. Y luego entonces esa canción puede significar algo para otra persona, así que si esa canción era sobre un viejo romance, ahora se trata de un nuevo romance. Es como si las canciones adquirieran más y más y más recuerdos a medida que pasa el tiempo.

El mes que viene nos visitarás por aquí en Latinoamérica: estarás de paso por Chile, Brasil y Argentina y en México el próximo año. ¿Cuáles son tus expectativas para esos conciertos?

Tengo la sensación de que los fanáticos en Latinoamérica y México son muy intensos. También son muy viejos fanáticos, comenzaron a seguirnos cuando la banda despegó, son muy leales. Los seguidores latinos son muy receptivos y es grandioso. No puedo esperar a conocerlos en Chile, Argentina y Brasil y también ir a Ciudad de México y ver cómo reaccionan todos. Como tengo familia hispana también sé, por ejemplo, que los fanáticos mexicanos también son grandes admiradores de la música en general y muy apasionados, así que ya veremos cómo va todo. Dedos cruzados.

Para terminar, me encantaría hacer un pequeño juego de asociación. Dime lo que te venga a la mente cuando diga estas palabras.

¿Noche? Sueños.

¿Sexo? ¿Quieres un poco?

¿Amor? Doloroso.

¿Sonrisa? Diversión.

¿Belleza? Imaginación.

¿Verdad? Música.

¿Amor? Todo.

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