Esta temporada de premios ha probado ser una de las más políticas en los últimos años gracias al surgimiento de los movimientos #MeToo y Time’s Up, que han surgido como respuesta al problema sistemático de acoso y abuso sexual, sin hablar de las mucha manifestaciones en contra de Donald Trump y su posición en contra de las comunidades inmigrantes, y si bien la ceremonia de la noche de ayer de los Grammys número 60 fueron una de las más políticas en muchos años, mucho de lo que vimos fue más una postura que cambios verdaderos y de fondo.

En general, la bastante conservadora (y bastante aburrida) ceremonia pareció más bien un intento por el comité del Grammy en parece más progresivo de lo que realmente son en el fondo: en los premios televisados, que representan los más importantes de la música popular, tan sólo una mujer fue premiada (Alessia Cara, como Mejor Nueva Artista aunque su primer disco salió en el 2015); SZA, la mujer más nominada, no obtuvo ni un premio; y una vez más el género del hip hop parece destinado a jamás poder lograr el galardón de Álbum del Año: Bruno Mars terminó siendo el gran ganador de la noche con 7 premios, como la apuesta más políticamente correcta pero menos arriesgada de los votantes de los Grammys frente a álbumes incendiarios como DAMN. de Kendrick Lamar, 4:44 de JAY-Z o Melodrama de Lorde.

Incluso Despacito terminó llevándose la cantidad de cero Grammys, demostrando que aunque seas una sensación viral latina que rompe récords que ningún otro artista ha logrado, nunca será suficiente para el comité de los Grammys si cantas en español.

La gran industria de la música parece destinada a aferrarse a sus tradiciones y quedarse atascada en el pasado: la entrega de premios de anoche tuvo tres diferentes apariciones de U2 (honestamente, una fue suficiente); Lorde decidió no aparecer en la alfombra roja ni en el escenario luego de ser la única artista nominada a Álbum del Año que no se le ofreció una interpretación en solitario (a diferencia de sus contrapartes masculinas), y una canción de Ed Sheeran acerca del cuerpo de una mujer terminó ganando como Mejor Interpretación Pop en Solitario frente a aristas como Pink o Kesha, quienes dieron mensajes mucho más poderosos e impactantes con sus canciones nominadas. Aún así, la fría y conservadora ceremonia tuvo algunos momentos para el recuerdo, así que vamos a repasarlos a continuación:

1. Kendrick Lamar se robó el show en los primeros 5 minutos

Usualmente las ceremonias de premios se guardan lo mejor para el final, pero este no fue el caso de los Grammys… definitivamente el mejor performance de la noche se lo llevó Kendrick Lamar, quien sigue llevando interpretaciones increíbles a unos Grammy que nunca terminan de reconocer realmente su talento. Aunque Kung Fu Kenny terminó con 4 Grammys, parece que nada parece ser suficiente para llevarse el premio de Mejor Álbum Del Año, y eso quedó muy claro la noche de ayer, cuando con fuego y furia Kendrick abrió el show con una presentación post-moderna: una sátira en la que lo vimos rodeado por soldados sin rostro, algunas interrupciones por el comediante Dave Chapelle, y un breve cameo de The Edge y Bono en la interpretación de XXX. Temas como DNA. y King’s Dead de Jay Rock también formaron parte del performance mientras una bailarina golpeaba con ira un tambor taiko japonés, para terminar con Kendrick rapeando con la velocidad de disparos que terminaban asesinando de manera poética a los bailarines presentes en el escenario.

2. El vestido de Lorde

Aunque no cantó por no haber sido invitada al escenario como nominada al Mejor Álbum del Año por Melodrama (sólo le ofrecieron un espacio durante el homenaje póstumo a Tom Petty, y las negociaciones terminaron en pelea por la falta de igualdad en comparación con los nominados masculinos), y aunque tampoco apareció en la alfombra roja, la artista neozelandesa hizo ruido con el vestido que llevó a la ceremonia: representó al movimiento Time’s Up no con una rosa blanca (como estaba planificado por activistas y artistas), sino con un poema de Jenny Holzer extraído de su libro Inflammatory Essays del año 1977. Esta es la traducción del poema que llevaba ne su espalda:

“¡Regocíjense! Nuestros tiempos son intolerables. Sean valientes, porque lo peor es un presagio de lo mejor. Solo las circunstancias extremas pueden precipitar el derrocamiento de los opresores. Los viejos y corruptos deben ser echados a la basura antes de que triunfe el justo. La contradicción se intensificará. El ajuste de cuentas se acelerará con la puesta en escena de los pequeños disturbios. El apocalipsis florecerá”.

3. Janelle Monáe dio un discurso increíble

Antes de presentar a Kesha, Janelle Monáe dio un breve pero poderoso mensaje sobre el movimiento #MeToo y la campaña Time’s Up, en el que destacó que llegó la hora de denunciar estructuras de poder que han permitido en todos los ámbitos la normalización del acoso y el abuso sexual, y afirmando que las mujeres vienen en paz, pero que vienen en serio.

“A aquellos que se atreven a intentar silenciarnos, les ofrecemos estas palabras: se acabó el tiempo. Se acabó el tiempo para la desigualdad salarial, para la discriminación, para el hostigamiento de cualquier tipo y el abuso de poder. Esto no solo está sucediendo en Hollywood o en Washington, también está aquí en nuestra industria. Y así como tenemos el poder de sacudir la cultura, también tenemos el poder de deshacer la cultura que no nos sirve”.

A continuación su discurso:

4. Kesha tuvo uno de los momentos más emotivos

Kesha mostró su apoyo al movimiento #MeToo mientras interpretó su sencillo Praying en el escenario de los Grammy acompañada de Camila Cabello, Cyndi Lauper, Julia Michaels, Bebe Rexha y Andra Day, así como por un grupo coral femenino de voces negras. Fue uno de los momentos más emotivos de la noche, ya que durante la interpretación se podía sentir la vehemencia de la letra del tema, escrita por Kesha luego de años atrapada en una batalla legal con su ex productor Lukasz “Dr. Luke” Gottwald y Sony Music luego de acusaciones de que el productor la había abusado sexual, verbal y emocionalmente.

5. Camila Cabello dio un discurso en honor a los inmigrantes

Luego de haber participado en la emotiva interpretación de Kesha, Camila Cabello tomó el escenario para hablar de su herencia mexicana y cubana, de cómo sus padres habían sido una vez bienvenidos en los Estados Unidos, y de cómo esa aceptación le había permitido desarrollarse como persona y artista y estar presente en el escenario de los Grammy. Habló acerca de la esperanza de los inmigrantes, y de cómo sus sueños se alinean con los principios de las palabras que se encuentran en la icónica Estatua de La Libertad de NYC, en una clara manifestación en contra de las políticas excluyentes de Donald Trump. Como extra, durante su aplaudido discurso, pudimos ver a Beyoncé y Jay-Z aplaudiéndola, y a su pequeña hija Blue Ivy pidiéndoles que se calmaran para poder escuchar bien a Camila.

6. Portugal. The Man le dedicó su premio a Satanás

Antes de la ceremonia televisada, la mayoría de los premios se entregan fuera del aire en un show premio a lo que vemos en televisión, y uno de los sorpresivos ganadores fue la banda Portugal. The Man, quienes obtuvieron el Grammy como Mejor Performance Pop en Dúo/Grupo por su canción Feel It Still. Luego de recibir el premio después de las interminables categorías cristianas, la banda decidió no tomarse muy en serio el reconocimiento: al final del discurso, el bajista Zach Carothers lanzó un Hail Satan! y el vocalista John Gourley se limpió las nalgas con el trofeo.

7. Logic y su discurso censurado

Luego de ver el breve segmento In Memoriam dedicado a los músicos que hemos perdido en el último año y que cerró con una imagen de Chester Bennington, el último performance de la noche estuvo en manos de Logic, Khalid y Alessia Cara con el tema 1-800-273-8255, dedicado a la prevención del suicidio, y que parece nunca dejará de ser relevante. Al final de la interpretación, el rapero habló sobre una variedad de temas que incluyeron el suicidio, #MeToo y la iniciativa Time’s Up: “Ponte de pie y aplasta a todos los depredadores bajo el peso de tu corazón que está lleno del amor que nunca te van a poder quitar”, le dijo a la audiencia.

Pero la declaración más notable vino cuando Logic, hablando sobre el valor de la diversidad, dijo: “Ustedes no son una mierda”, dirigiéndose directamente a países como Haití, El Salvador y países africanos que fueron objeto de controversiales declaraciones de Trump hace algunos días. El comentario fue censurado durante la transmisión en vivo.

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