El pasado fin de semana, se llevó a cabo en la localidad inglesa de Somerset, el Festival de Glastonbury de las Artes Escénicas Contemporáneas, mejor conocido por todos como Glastonbury, o Glasto, en donde cada año se reúne lo mejor de la música británica e internacional en un inmenso campo que requiere que los asistentes caminen durante al menos cinco días por un lluvioso campo lleno de lodo.

Fotografía: Getty Images

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Este año tuvo uno de los peores climas del lugar en 46 años, pero ello no impidió que más de 135.000 personas acamparan en Worthy Farm para ver a artistas como Muse, Coldplay, Adele, PJ Harvey, Beck, Tame Impala, New Order, Foals, Ellie Goulding, Madness, Skepta, Disclosure, The 1975, The Last Shadow Puppets, Years and Years, ZZ Top, LCD Soundsystem, Bastille, Wolf Alice, Damon Albarn, Cyndi Lauper y muchos más.

The Last Shadow Puppets. Fotografía: Laura Palmer

The Last Shadow Puppets. Fotografía: Laura Palmer

El primer día del festival fue el viernes 24 de junio, y el Reino Unido estaba amaneciendo con los resultados de la elección del Brexit, en donde decidieron abandonar la Unión Europea. Desde ese día comenzaron las manifestaciones con Damon Albarn (de Blur y Gorillaz) quien introdujo a la Orchestra of Syrian Musicians con sencillo pero apasionado discurso sobre cómo pese al peligro, la pérdida y una deprivación casi inconcebible, el grupo de noventa músicos Sirios habían llegado a Glasto a comenzar las actividades para subirle el ánimo a todos, que continuó en la tarde con el colectivo GlastonBowie.

Damon Albarn & Syrian Orchestra. Fotografía: Laura Palmer

Damon Albarn & Syrian Orchestra. Fotografía: Laura Palmer

GlastonBowie. Fotografía: Jenn Five/NME

GlastonBowie. Fotografía: Jenn Five/NME

Sigur Rós, AlunaGeorge y Aurora también estuvieron haciendo de las suyas con Underworld y Róisín Murphy en otras tarimas mientras Skepta y Two Door Cinema Club cantaban en la pirámide principal. Sin embargo, no fue sino hasta la llegada de Foals que las cosas se calentaron en la audiencia, y pese a problemas técnicos, los músicos hicieron un set excepcional que muchos dicen les garantizó el título de headliners para el próximo año.

Fotografía: Laura Palmer/NME

Fotografía: Laura Palmer/NME

El cierre estuvo a cargo de Muse, quienes tuvieron que bajarle un poco el volumen a su ambicioso escenario del tour Drones para no sufrir ningún tipo de desperfectos durante una presentación que estremeció a los asistentes.

Muse killing it #glastonbury #glastonbury2016 #muse

Una foto publicada por Chris Pavey (@chrisjpavey) el

El sábado fue la noche de Adele, que aunque muy criticada por medios conservadores británicos por ser una mujer adulta que dice malas palabras durante un show en vivo, se la pasó de lo lindo como la artista del día. La cantante no solamente compartió en escena con algunos integrantes del público (incluyendo a una chica de Brasil muy emocionada) sino que ayudó a un par más a que fuesen asistidos por paramédicos. Durante el show, dijo que había aceptado participar en Glasto mientras veía la interpretación de Kanye West en el festival del año pasado en la tele, tuvo un par de jocosas equivocaciones que superó sin problemas, reveló que cuando tenía 7 años vio a Garbage y se dijo a sí misma, “¡mierda, quiero hacer eso!”, y habló de sus terribles ex que le permitieron realizar álbumes que “hacían llorar a todo el mundo”. 

Genuinely, best live performer ever. #adele #glastonbury

Un vídeo publicado por James Goley (@jamesgoley) el

El día sábado también estuvieron en diversos escenarios artistas como Santigold con sus brillantes ritmos urbanos en la West Holts Stage; la cantante vietnamita-francesa Mai Lan se robó el show durante el set de M83; Fatboy Slim estuvo pinchando discos en la tarima John Peel y haciendo bailar a un montón de gente incluyendo al actor Bradley Cooper, y  escogió el escenario del festival para estrenar un nuevo tema titulado Goodbye.

Por otro lado, Kurt Vile hizo un set con toque acústico en el escenario de The Park, mientras que Alessia Cara aprovechó su oportunidad sobre el escenario para darle una que otra lección de vida a sus fans con frases como “ningún sueño es inválido”. The 1975, Chvrches y New Order encendeieron la Other Stage del festival con sonidos más pop y electro, y el senegalés Baaba Maal, quien hace poco lanzó un disco junto a Mumford and Sons, estuvo en la tarima principal con sus ritmos raga y voz llena de soul antes de que Tame Impala llegara al escenario y pusiera a bailar no solamente a todo el público, quienes adoraron cada minuto de su set, sino también a los mismísimos Alex Turner y Miles Kane a un lado del backstage:

Uno de los mejores sets del día fue el de James Blake, quien estuvo acompañado por Vince Staples y Justin Vernon de Bon Iver durante las canciones Timeless y I Need A Forest Fire.

Sin embargo, según los asistentes, el domingo parece haber sido el día más prendido del festival: Bat For Lashes cantó vestida de novia; Grimes movió el piso con un set energético que dejó al público pidiendo más luego de tan sólo 55 minutos; Mac DeMarco llegó con un traje a prueba de agua cuya efectividad probó con un baño de cerveza; LCD Soundsystem arrasó en la Other Stage con un regreso triunfal luego de una falsa despedida hace 5 años y PJ Harvey movió a su público recitando a John Donne una vez más como protesta ante el Brexit, mientras Jarvis Cocker hacía un set de DJ en uno de los tantos bares del lugar, en donde le pedía a la gente firmar la petición de un nuevo referéndum.

PJ Harvey. Fotografía: GETTY

PJ Harvey. Fotografía: GETTY

Bat for Lashes. Fotografía: Alicia Canter. The Guardian

Bat for Lashes. Fotografía: Alicia Canter. The Guardian

Pero no todo fue político. Beck se decidió por un set de grandes éxitos y su nuevo single Wow que puso a la gente a bailar luego de que Ellie Goulding le mostrara a la audiencia sus nuevos dotes como guitarrista un par de horas antes. Beck también incluyó un pequeño homenaje a Bowie y a Prince, antes de que el show más grade del fin de semana comenzara con Coldplay.

De acuerdo a muchos, esta agrupación tuvo un poquito más de magia que todos los demás: salieron junto al famoso discurso del film de Charles Chaplin de 1940, The Great Dictator, que habla de las peores y mejores cualidades de los seres humanos. Luego de besar el escenario, Coldplay tuvo un intenso show en el que homenajearon a Muhammad Ali, hicieron un cover en conmemoración a la fallecida banda Viola Beach, se trajeron a Barry Gibb de los Bee Gees para cantar To Love Somebody y Stayin’ Alive, y Chris Martin hasta cantó con un piano desafinado para un cierre que recodó una vez más, que la música simpre nos une frente a las diferencias.

Sin embargo, todo lo bueno debe terminar, y después de un  increíble e intenso fin de semana, muchos se aventuran a partir de hoy a pasar horas enteras dentro de vehículos en carreteras y suelos de estaciones de tren para volver a la vida real, dejando tiendas de campañas, emociones y recuerdos en el lodo de Glastonbury, seguros de que dentro de un año la magia de uno de los festivales más multitudinarios del mundo les volverá a abrir las puertas con sus botas de lluvia, sus paraguas y sus tickets para volver a vivir tres días llenos de música.

Fotografía: AP

Fotografía: AP

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