Hoy se cumplen 25 años de la muerte de uno de los íconos musicales más grandes de todos los tiempos: Freddie Mercury, a quien aún recordamos como uno de los talentos más grandes de la historia. Desde su partida no ha habido nadie que se le pueda comparar, pese a que su banda Queen ha continuado de gira con voces invitadas. No hay palabra que no se haya dicho de su voz, de su carisma, de cómo sus canciones siguen sonando tan vigentes como si hubiesen salido ayer, y de su repentina partida, tan sólo un día después que anunciara que padecía de SIDA. El legado de Freddie Mercury es eterno.

Este año, Freddie habría cumplido 70 años de edad, y aunque Brian May anunció hace algunos meses que un brillante asteroide que circula cerca de Marte llevaría el nombre del cantante. Y en ese espíritu fulgurante es como queremos recordarlo hoy, como un hombre que vivió sus 45 años de vida a plenitud mientras la tuvo, y que fue conocido por organizar fiestas tan salvajes que habrían hecho sonrojar al mismísimo dios Baco.

Así que levantemos nuestras copas y brindemos por Freddie Mercury, quien seguramente habría tenido a un grupo de juglares vestidos en ropa interior de cuero para recibirnos.

1. Elton John salía cansado de las “reuniones” de Freddie

Freddie Mercury en una de sus fiestas

Fotografía: Getty/Archivo

En una entrevista con Uncut en el 2001, Elton John recordaba las reuniones increíbles que organizaba Freddie a finales de los 70 y que lo dejaban agotado. “Era más fiestero que yo, ¡y en verdad eso es decir algo!” Una de las más famosas reuniones del cantante fue el Hotel Fairmont de New Orleans en 1978, una celebración del lanzamiento del álbum Jazz que tuvo como entretenimiento para los invitados mesoneros desnudos, un artista que le arrancaba las cabezas a pollos vivos con los dientes, modelos desnudas luchando en piscinas de hígado picado, y claro, un grupo de enanos con bandejas de cocaína atadas a sus cabezas.

2. Siempre podrías recibir sorpresas debajo de la mesa

Freddie Mercury en una de sus fiestas

Fotografía: Richard Young

No importa qué estuvieras haciendo: comiendo, bebiendo una copa de champaña o inhalando un poco de la cocaína que los mesoneros ofrecían, siempre estaba pasando algo debajo de las mesas con manteles. Así que si estabas hablando con Freddie sobre tu niñez, una drag queen podía aparecerse en medio de tus piernas para darte sexo oral mientras una bailarina de can-can te acariciaba los muslos con un cuchillo de oro, o tal vez una señora muy parecida a tu abuela podría estar comiendo fondue de chocolate sobre tus genitales.

3. Su cumpleaños número 39 paralizó Munich

La celebración de los cumpleaños de Freddie nunca pasaban por debajo de la mesa, y una de las más grandes fue para su cumpleaños número 39, para el cual hizo una fiesta drag en blanco y negro en uno de los clubes más exclusivos de Berlín, en donde tuvo bailarinas, comefuegos, shows de drag femenino y masculino y un pastel de cumpleaños de casi dos metros. Las historias oficiales cuentan que duró todo un fin de semana, pero muchos de los invitados se quedaron por tres semanas. Algunos dicen que tienen garantizado el infierno sólo por haber estado allí.

4. Las mesas de comida eran muy especiales

Freddie Mercury en una de sus fiestas

Fotografía: Richard Young

Como en toda buena fiesta debe haber además de buena bebida una excelente selección de comida, Freddy se esperaba en ofrecer lo mejor. Pero los centros de mesa eran bastante particulares, pues en su mayoría eran personas desnudas cubiertas de paté, caviar o chocolate, así que las degustaciones gastronómicas eran una experiencia inolvidable. Algunos lo describían como “una película de Fellini en una nube de cocaína”

5. Todos sus invitados eran VIP

Freddie Mercury en una de sus fiestas

Fotografía: Richard Young

Pero no sólo porque podían encontrarse celebridades como Mick Jagger, David Bowie, Keith Richards, Ron y Jo Wood, sus compañeros de banda, Rod Stewart, Britt Ekland y muchas más. Si Freddie te quería en su fiesta, iba hacer lo imposible para que asistieras. No importaba en qué parte del mundo estuvieras o qué estabas haciendo: tenía un avión privado para recoger a sus amigos y llevarlos directamente a la celebración.

6. Una vez llevó a Lady Di a su bar gay favorito

Lady Di

Fotografía: Getty

Algunos amigos famosos de Freddie no podían ser vistos en las salvajes bacanales que organizaba, pero mucho querían pasar un buen rato con su amigo. Una de esas personas era Diana de Gales, que con su estatus de princesa no podía darse el lujo de bailar desnuda arriba de las mesas, así que un día Freddie y sus amigos la disfrazaron de hombre con jeans ajustados, una gran chaqueta al estilo militar, gorra de cuero y lentes oscuros para pasarse una noche en 1986 en uno de los bares gay más conocidos de Londres.

7. Tenía apodos para sus invitados más especiales

Freddie Mercury en una de sus fiestas

Fotografía: Richard Young

De acuerdo con el fotógrafo Richard Young, uno de los amigos más cercanos del cantante, no importaba qué tan famoso fueras, si estabas en una de las famosas reuniones de Mercury, lo más probable es que te pusiera un apodo. A los hombres les ponía nombres de mujeres, y a las mujeres, de hombres. ¿El apodo de Young? Muriel.

8. Había un buffet de sexo

Freddie Mercury en una de sus fiestas

Fotografía: Getty/Archivo

Obviamente, después de consumir cerros de cocaína, las noches auspiciadas por Mercury llevaban a sus invitados a complacer algunos de sus deseos más lujurioso. Pero para mantener todo bajo control y para que nunca se escaparan historias a la prensa, Freddie tenía contratado un grupo de trabajadores sexuales para todos los gustos: confiables, complacientes y sobre todo, sin ningún tipo de tabúes.

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