Charles Bradley, el poderoso y dinámico vocalista conocido como el Screaming Eagle of Soul, falleció el pasado fin de semana a los 68 años de edad en Brooklyn, rodeado de familiares, amigos y miembros de su banda. A principios de este mes, Bradley había cancelado una serie de conciertos luego de que se había revelado que su diagnóstico de cáncer de estómago, que ya había superado, había regresado una vez más, en su hígado.

La vida de Bradley y los comienzos de su carrera fueron documentados en el documental del año 2012, Charles Bradley: Soul of America. Después de crecer en la pobreza y pasar décadas trabajando en cualquier empleo que consiguiera y cantando en bandas de covers, Bradley fue descubierto por el cofundador del sello Daptone, Gabriel Roth, debutando a los 62 años de edad con su álbum No Time For Dreaming en el 2011. Su último LP fue Changes, lanzado el pasado año, que lo llevó alrededor el mundo con su banda The Extraordinaires.

Hoy, recordamos su corta pero extraordinaria carrera profesional con una lista de curiosidades sobre su vida.

1. Supo que quería cantar cuando vio a James Brown en vivo

Para Bradley, todo comenzó cuando fue a ver a James Brown en el Teatro Apollo con su hermana en 1962. No era sólo James Brown en el Apollo, sino el día en que se grabó James Brown, Live at the Apollo, uno de los de 500 mejores álbumes de todos los tiempos de acuerdo a Rolling Stone. Bradley no sabía quién era el Padrino del Soul en ese entonces, pero luego de verlo soñaría con luces estroboscópicas, un coro femenino y bailar con el cable del micrófono.

2. Tuvo trabajos inimaginables

Mientras mantenía su sueño vivo durante cuatro décadas, Bradley tuvo que hacer cualquier cantidad de trabajos para sobrevivir. Durante un buen tiempo vivió en las calles, pero también trabajó como cocinero en un hospital mental en Maine, como barrendero, como obrero de construcción y hasta como pescador en Alaska antes de que un conocido le preguntara si sabía cantar, pues conocía una banda de covers que necesitaba un cantante.

3. Fue imitador de James Brown

Luego de pasar por innumerables trabajos, decidió regresar a Brooklyn, en donde comenzó a hacer shows en bares como imitador del cantante que siempre lo había inspirado: James Brown. Bajo el bombre de Black Velvet, hacía shows cinco días a la semana y un buen día, el fundador del sello Daptone, Gabriel Roth, lo invitó a los estudios de la casa disquera para hacer una sesión de jamming con el músico Thomas Brenneck.

4. Su debut musical fue a los 62 años

Cuando lanzó su primer disco, No Time for DreamingBradley tenía 62 años de edad. Aunque nunca pretendió ser una mega estrella de la música, su historia demuestra que nunca es tarde para lograr sus sueños. En varias entrevistas, Bradley decía que los mejores momentos de su carrera ocurrían cuando estaba en contacto directo con su público, quienes en cada show le daban tanto amor, que sentía que la espera había valido la pena.

5. La historia de su vida está narrada en un documental

En la primavera de 2012 se estrenó Soul of America, un documental dirigido por Poull Brien, y que debutó en Festival de Cine SXSW en Austin, Texas. Brien conoció a Bradley cuando dirigió su video musical para el tema The World (Is Going Up In Flames), y decidió contar su historia en una película que narraba el largo camino a la fama de Bradley desde su niñez en Florida hasta sus días de angustia cuando estaba sin hogar. Luego de un paseo como Black Velvet, el filme finaliza con Bradley viajando y grabando en Daptone Records y su primer tour alrededor del mundo.

6. Hizo un cover de Black Sabbath

En su último álbum, llamado Changes, Bradley incluyó una versión soul y bastante emotiva del track de Black Sabbath, originalmente grabada en el año 1972 para el álbum Vol. 4. En más de una oportunidad, el mismo Ozzy Osbourne describió la canción como algo que nunca había hecho junto a Sabbath, pues era una balada “que te rompía el corazón”. Justamente por ese elemento emocional fue que Bradley quiso incluirla en el álbum.

7. Solía regalarle rosas a su público

Durante el tour de su tercer y último álbum, Changes, Bradley comenzó a hacerse el hábito de acercarse a sus fanáticos y repartirles rosas como una manera de agradecerles su apoyo. Hablando con Rolling Stone acerca de la costumbre, Bradley decía que hacer shows multitudinarios para una audiencia era un ejercicio activo sobre dar y recibir amor. “Cuando me acerco a ellos, los abrazo y me dicen tantas cosas hermosas… no sólo soy yo en el escenario cantando. Los ayudo a abrir sus corazones, pues sienten mi amor, y al final del show, les doy las gracias por hacer mis sueños realidad”.

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