Una de las frases publicitarias para la película Performance, lanzade en el año 1970, describía a la cinta de esta manera:

“Este film es acerca de la locura. La cordura. La fantasía. Y la realidad. La muerte. Y la vida. Vice. Y versa.”

Y para ser honestos, las historias sobre el rodaje de la película de Donald Cammell y Nicolas Roeg son casi tan infames como el resultado final: algunas son verdaderas, otras no. Otras son acerca de locuras. Otras de fantasías. Pero incluso los cuentos más excesivos sobre sexo, drogas y, rock and roll que rodean esta producción nunca han podido eclipsar el poder el film como tal.

Fotografía: Cecil Beaton

Fotografía: Cecil Beaton

En un principio, Marlon Brando iba a ser la estrella de la película que narraría la historia de Chas, un gángster estadounidense en Londres que se va a vivir con una estrella pop solitaria. Pero mientras Cammell trabajaba en el guión, se obsesionó con temas sobre la identidad, la sexualidad y la violencia, y el guión terminó siendo mucho más oscuro. Al final, Brando abandonó la película, y el actor James Fox se unió al reparto.

Su compañero no sería otro sino Mick Jagger, quien interpretaría a un ídolo del rock andrógino, bisexual, drogadicto y recluso, y quienes han visto la cinta saben que no habría más nadie que hubiese hecho este papel de manera tan etérea, delicada y amenazadora al mismo tiempo. Además, su presencia garantizaba que el resto de los Rolling Stones participaran en varios números musicales y atrevidas escenas.

Estas escenas involucraban el consumo de grandes cantidades de drogas (nada fue simulado), sin hablar de las famosas escenas de sexo entre Jagger y las actrices Michèle Breton y Anita Pallenberg (que tampoco fueron simuladas). Keith Richards en ese entonces era el novio de Pallenberg, y la leyenda dice que el guitarrista se la pasaba fuera de la locación fumando, pues no quería ver con sus propios ojos la actuación tan dedicada del trío.

El resultado fue tan intenso y real, que el laboratorio no quiso procesar la película con las escenas de sexo pues las calificaban de pornográfica, así que se tomaron la libertad de destruirla. Pero los rumores cuentan que el director supuestamente tomó lo que sobrevivió e hizo un corto pornográfico que llegó a ganar un festival underground XXX en Amsterdam.

Como si el sexo no fuese suficiente, las escenas de violencia también fueron clasificadas sólo para adultos: eran excesivas, brutales, sangrientas, horrendas, pero también excitantes. Con esta lista, no es de extrañar que en ese entonces, Performance haya recibido un rating X, que si bien no es pornográfico, estaba a dos equis de serlo. por cierto, el rating continúa igual en 2017.

Performance (1970)

Performance (1970)

Las críticas fueron salvajes, llamando a la película una basura inservible y explotadora, los estudios casi demandan a los directores por el resultado final, pero como suele suceder, la cinta se ganó una reputación de culto, y en la actualidad es considerada un clásico del cine británico. Una adorada por gente como Quentin Tarantino, Guy Ritchie y Jonathan Glazer, y que hizo de la interpretación de Jagger la mejor jamás vista por un músico en el cine. Si aún no están convencidos, pues les dejamos el trailer original de 1970:

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