Esta mañana, la Corte Suprema de India decidió después de dos siglos despenalizar el sexo gay en un veredicto histórico y unánime emitido por un panel de cinco jueces que tendrá un profundo impacto en el país. La sala del tribunal en Delhi estuvo repleta de activistas LGBTQI+ que lucharon durante 20 años por este momento, y una ovación estalló cuando se dio a conocer que de ahora en adelante, las relaciones sexuales consensuales entre adultos de cualquier sexo ya no se consideraban un delito.

Hasta ahora, el sexo gay había sido castigado con hasta 10 años de prisión bajo la Sección 377 de la Constitución india, una reliquia de las leyes de la época victoriana impuestas por el Imperio británico, en la que se prohibían las actividades sexuales “contra el orden de la naturaleza”, y que fueron interpretados por la policía y los tribunales como una referencia a la homosexualidad.

Al leer su decisión sobre el caso, el presidente de la Corte Suprema de India, Dipak Misra, dijo que interpretar la Sección 377 para criminalizar el sexo gay era “irracional, arbitrario e indefendible”:

“No se puede decir que ninguna relación sexual consensual entre dos adultos homosexuales o heterosexuales sea inconstitucional”.

Los activistas LGBTQI+ dijeron que finalmente habían quedado libres de una ley que, aunque rara vez se aplicaba, era la base de una discriminación sistémica que permitía el acoso a los homosexuales. Anjali Gopalan, fundador de la organización benéfica hindú Naz Foundation, instrumental en la lucha contra la Sección 377, dijo que la decisión era una noticia maravillosa. “Han abierto la puerta para discutir los derechos. Se han disculpado con la comunidad gay y han dicho que copias de la sentencia se entregarán a todas las estaciones de policía. Es la mejor sentencia que podríamos haber esperado”.

Cientos de personas celebraron en las calles de diferentes ciudades de la India, pues los activistas del país han hecho campaña a favor de la suspensión de la sección 377 durante años. Ya en 2009, el Tribunal Superior de Delhi había dictaminado que la prohibición del sexo gay violaba los derechos fundamentales. Decidieron que como la ley de 1861 se había utilizado menos de 200 veces, era una proporción tan pequeña de la población que no podía violar activamente los derechos constitucionales de los indios.

En agosto de 2017, un fallo de la Corte Suprema sobre el derecho fundamental a la privacidad puso en marcha la anulación de la Sección 377 una vez más, aunque hubo oposición de legisladores y políticos firmemente religiosos, la justicia finalmente terminó dándole la razón a la comunidad LGBT. El activista Harish Iyer dijo a la BBC: “Estoy absolutamente eufórico. Es como una segunda lucha por la libertad en la que finalmente hemos expulsado una ley británica de este país… Creo que el siguiente paso sería establecer leyes antidiscriminatorias o leyes contra el acoso”.

Despues de leer, ¿qué te pareció?