Cualquier habitante de Santiago de Chile puede afirmar sin temor a equivocarse que uno de los lugares más increíbles de la capital es el Persa Victor Manuel, ese mercado gigante lleno de galpones y locales ubicado en el barrio Matadero-Franklin, y que a mediados del siglo 19 funcionaba como un matadero para después transformarse gracias a los vendedores ambulantes en el increíble local multitudinario que es hoy en día.

Conocido por ser el cofre de los tesoros escondidos de segunda mano, el Persa es un lugar mítico en donde puedes conseguir muebles, ropa vintage, vinilos, videojuegos, libros, artículos de computación, artesanía, peluquerías, carnicerías, y hasta una feria de comida si el recorrido ha terminado dándote hambre. En los últimos años, el auge del mercado ha ido en aumento, y gracias a una iniciativa de activación artística en la zona que busca diversificar el uso del Persa hacia actividades culturales, el arte se ha ido calando por grietas y paredes, e incluso hasta los techos.

Ya meses atrás artistas como Mono González, Inti y Basco Vazko, se encargaron de dejar su huella en las instalaciones, y este último terminó pintando el cielo interior de uno de los galpones. En febrero, el street artist chileno Nelson Rivas, mejor conocido como El Cekis, dejó por un rato su casa en Nueva York (en donde reside hace más de una década) para darle un nuevo rostro al Persa desde lo más alto con su mural Borde Sur.

La obra tiene unos 500 metros cuadrados, y es en definitiva el mural más grande hecho por El Cekis. Se tardó unas dos semanas en pintarse totalmente luego de una limpieza a profundidad, y una protección posterior contra la intemperie y los rayos UV. El artista se inspiró en el concepto de fronteras y cómo salir de Chile y ser inmigrante cambió su punto de vista, pero también es una especie borde invisible al sur de Santiago, en donde se ubica el Persa.

mor.bo films estuvo presente durante la realización de este trabajo, y en nuestra más reciente entrega conversamos con El Cekis acerca de este ambicioso proyecto, su estética como street artist, y lo que significa renovar un espacio como el Persa.

La música también ha formado parte de esta evolución del Persa: recientemente, el chileno Fantasna y el artista de la luz Sergio Mora-Díaz intervinieron un espacio en ruinas que estuvo cerrado al público durante 50 años: la curtiembre de pieles. Combinando neones y una presentación en vivo por parte del DJ y productor, este lugar escondido fue parte de la lenta pero firme transformación que se está buscando para aprovechar toda la superficie de la zona.

Así nació La Curtiembre Sessions, cuyas imágenes casi que nos llevan a un lugar distópico, carcomido por el tiempo y el olvido, y que gracias a esta nueva iniciativa se altera para tornarse en un nuevo espacio cultural. Uno inesperado y caótico, pero lleno de rústica belleza.

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Una de las mentes maestras detrás de la renovación de esta importante estructura santiaguina es el arquitecto Sebastián Cuevas, quien declaró a principios de este año que paralelamente a las mejoras artísticas que ya se han hecho, se está llevando a cabo un plan de mejoras estructurales que incluirá nuevas cubiertas, así como un sistema eléctrico para los propietarios de los locales, quienes también están involucrándose como comunidad a todo el cambio.

“El interés es hacer aparecer este espacio. Si hace tres meses alguien no sabía que existía este lugar, lo importante es hacerlo aparecer. Sacar del olvido a los galpones deshabitados del segundo piso, etcétera. Ese es el objetivo”.

Además del público que visita el Persa todos los días y en particular los fines de semana, es importante destacar que muchas de las iniciativas de actividades culturales han nacido gracias a los mismos vendedores: un festival de jazz realizado el pasado enero fue idea de un comerciante que vende pianos, y con la ayuda de toda esta comunidad, Cuevas también tiene en mente inaugurar en la zona una nueva galería de arte popular a bajo costo: de esta manera el espacio se visibilizará mucho más, y el arte se verá beneficiado.

Puede que ya hayan pasado más de dos siglos desde la creación del Persa, pero ahora es que este espacio de Santiago está listo para su renacimiento: uno en donde la cultura y el arte sirve como estandarte.

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

Fotografía: Juan C. Hoppe/mor.bo

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