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La relación entre fotógrafo y modelo es uno de los balances más delicados que pueden existir. Los fotógrafos tienden a desear imágenes naturales, orgánicas, en donde las modelos se sientan cómodas y las imágenes resulten ser un trabajo fluido, casi sin esfuerzo. Sin embargo, lograr una foto relajada al desnudo no siempre es un trabajo fácil, pero cuando se logra, se pueden lograr cosas increíbles, como sucedió con Jonathan Leder y Emily Ratajkowski en esa sesión de fotos que fue casi un strip tease y que ahora tiene sabor a hiel por haber sido publicadas.

El caso es que no es necesario un estudio lujoso, gran cantidad de luces o una cámara de última generación para lograr una imagen que capture la atención y la memoria por su sensualidad. El ambiente es casi una combinación de elementos de alquimia: personalidad, compatibilidad, lugar… esta semana, El País hizo una recopilación de algunas de esas imágenes sencillas pero eróticas, en las que el fotógrafo sólo necesitó un buen momento y una silla para demostrar que no hay que mostrarlo todo para tener una foto sexy.

1. Eric T. White

Fotografía: Eric T. White

Fotografía: Eric T. White

Eric T. White, ha trabajado para publicaciones como The New York Times, Evening Standard o marcas como Nike, pero de vez en cuando hace proyectos independientes. Este fue el caso con la modelo Paige Elkington. Para White, una buena foto es una que captura un momento, “y un buen momento es ese que te hace cuestionar cosas o pensar en cosas mucho más grandes.”

2. Yulia Gorodinski

Fotografía: Yulia Gorodisnki

Fotografía: Yulia Gorodisnki

Esta fotógrafa bielorrusa tiene unos 5 años haciéndose sesiones de autorretratos, convirtiendo el selfie en una criatura más compleja. Aunque no es una fan de hacerse fotos a sí misma. siempre es un experimento diferente para ella. Al principio, sólo pensaba en sacar buenas fotos en sitios interesantes. Pero poco a poco, se dio cuenta de que también capturaba sus emociones. “Como toda obra de arte, empezó como una risa y terminó con un significado.”

3. Jaume de Laiguana

Fotografía: Jaume de Laiguana

Fotografía: Jaume de Laiguana

Para la modelo española Minerva (a quien vemos en la imagen de arriba), estar con un fotógrafo que le inspire confianza siempre puede resultar en una mejor sesión. La imagen de Jaume de Laiguana surgió luego de que ambos colaboraran en una campaña para una marca de ropa interior. “Nos pusimos a jugar,” dice ella, demostrando que un desnudo no necesariamente es planificado.

4. Arthur Elgort

Fotografía: Arthur Elgort

Fotografía: Arthur Elgort

El neoyorquino Arthur Elgort logró capturar a la famosa modelo Gia Carangi en su mejor momento durante los años 80, antes de que fuera víctima del VIH y falleciera antes de los 30. Elgort dice que la agencia le pidió limpiar la foto antes de publicarla. “Me llamaron para que limpiara su suciedad, pero yo no veía nada malo en ella: me parecía bellísima.”

5. David Paul Larson

Fotografía: David Paul Larson

Fotografía: David Paul Larson

Larson ha trabajado con gente como Mark Seliger o marcas como Calvin Klein, y en esta imagen, sugiere más de lo que muestra de la modelo, pero en el fondo hay imágenes que le dan un vuelco sensual a la foto. “Si esta foto fuera una canción, sería Glory Box, de Portishead.”

6. Stéphane Moreau

Fotografía: Stephane Moreau

Fotografía: Stephane Moreau

Para este francés, las mejores imágenes provienen de lugares habitados, ocupados, llenos de vida. En la foto que vemos arriba está Margot, una de sus mejores amigas y colegas, que suele sentarse con el espaldar al frente mientras come.  “La retrato con frecuencia porque es amiga y porque es de ese tipo de chicas que me gustan, chicas que no necesitan que les saquen fotos para saber que son bellas. Ella lo sabe, y esa confianza me atrae mucho.”

7. John Stoddart

Fotografía: John Stoddart

Fotografía: John Stoddart

El célebre fotógrafo John Stoddart tuvo la oportunidad de fotografiar a Liz Hurley, una de las modelos más hermosas de las últimas dos décadas, en el año 1990, cuando estaba en lo más alto de su carrera. Sin embargo, esta imagen no salió a la luz sino hasta hace poco, cuando fue descubierta en una subasta. La foto original se vendió por unos $6000, y estamos seguros de que el comprador está convencido de que cada centavo valió la pena.

8. Benjamin Askinas

Fotografía: Benjamin Askinas

Fotografía: Benjamin Askinas

Este fotógrafo residenciado en Los Ángeles tiene un gran portafolio dedicado a la figura femenina en momentos casi cotidianos, tal como nos lo muestra esta imagen, en la que los colores de una colorida toalla que puede encontrarse en cualquier clóset se convierte en el foco final del arco de una espalda desnuda y nos hace preguntarnos cómo continuó esta historia.

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