The Sexiest People are Thinkers

¿Es posible separar al autor de su obra? Esa fue una pregunta que me hice mucho cuando estudiaba Literatura, era complejo entregarse sólo a la interpretación de la obra literaria sin tomar en cuenta el periodo y vida del escritor. Desde que aparecieron los detalles de las denuncias hacia Cristián Aldana (vocalista y compositor de El Otro Yo) por acoso sexual a menores de entre 13 y 16 años, no pude dejar de darle vueltas a la letra de No me importa morir.

Nunca fui fan de El Otro Yo, coreé esa canción en su apogeo, pero nunca los vi en vivo y no me interesé en ellos hasta que leí y vi las denuncias en YouTube de mujeres que sufrieron situaciones de abuso sexual por parte de Aldana.

Las imagino coreando emocionadas el gran hit de la banda, siguiendo a su ídolo en cada tocata, y sintiéndose únicas cuando él las vio. También me duele pensar en la decepción amorosa, la pérdida de la inocencia, la agresión y el vejamen. Al analizar No me importa morir, se lee en la primera estrofa, que todo comienza desde el “yo”, el ego que domina a un individuo inferior, sin capacidad de decisión.

A mi lado nada nos separará,
nadie te hará daño.
a mi lado nadie te tocará,
nadie se acordará de ti.
cuando no te acuerdes de nada
serás mía

Una relación sexual no consensuada, en el momento en que este individuo (revelado explícitamente de género femenino) se encuentra inconsciente (¿ebria? ¿en drogas?, da lo mismo), abriendo la posibilidad a este hombre de “hacerla suya”.

Y estás bajo mi control
solo yo puedo tocarte
y puedo ahogarte
en el vértigo del sadismo

Se mantiene la postura del dominante hacia la sumisa, sin dejar dudas de que esta mujer es de la propiedad del yo hablante, que además tiene la obligación de entregarse a la satisfacción sadista del hombre.

No me importa morir,
no me importa morir,
en la oscuridad

El hablante hace saber que no le importa nada, ni siquiera la muerte. (¿Quizás quiere decir que no le importa nada de lo que pase frente a su conducta sexual?, juzguen ustedes).

Cuando no haya aire para respirar
te estaré asfixiando
encadenada con mi foto
condenada a pensar en mí,
el pasado desaparece
y eres mía

En este caso, pareciera que este sujeto da cuenta que lo que realmente importa es la dominación, incluso como forma de vida. Pero además, determina que la mujer vivirá “condenada” por él ya que le pertenece (¿Se referirá al trauma asociado al acto?).

Sólo tú, sólo yo
sólo tú, sólo yo,
eres mía…

La canción finaliza con que esta mujer vendría siendo una pertenencia para el hablante, haciéndole saber que además en esto sólo están los dos. La denuncia penal que enfrenta Aldana (en prisión preventiva), consiste en hechos que podrían constituir delitos de abuso sexual agravado y corrupción de menores.

Vuelvo a la pregunta inicial ¿Es posible separar al autor de su obra? ¿Podemos escuchar esta canción y otras de El Otro Yo, sin interpretar que el mismo Aldana está haciendo una declaración sabiendo que está en prisión? Les dejo la canción en cuestión para que cada quien tome sus decisiones.

Despues de leer, ¿qué te pareció?