En estos días, el nombre de Jamie Hewlett es sinónimo con el proyecto Gorillaz, pero no siempre fue así. Antes de conocer a Damon Albarn en los años 90, podríamos decir que Hewlett estaba destinado a ser artista. En su casa de la infancia en Horsham, West Sussex, Hewlett vivía al otro lado de la calle de una universidad de arte en donde pasaba sus sábados, pues su madre hacía cursos de cerámica y bordado en un ambiente muy artístico, mientras que su padre siempre fue un excelente dibujante, aunque se desempeñaba como cazador de talentos para empresas, pues su familia le había dicho que era una ridiculez pensar en ser dibujante para vivir.

Arte: Jamie Hewlett

Arte: Jamie Hewlett

El romance de Hewlett con los dibujos animados comenzaron en la televisión con el arte de Chuck Jones, en particular el pato Daffy, Wile E. Coyote y Pepé Le Pew, y cuando apenas tenía 9 años dibujó una versión en cómic de Star Wars, que se convertiría en su primera novela gráfica. Más adelante, desarrolló una gran pasión por la revista Mad, la biblia gráfica francesa Metal Hurlant (reeditada como Heavy Metal), que lo introdujeron al arte de Jean Giraud, mejor conocido como Moebius.

Arte: Jamie Hewlett

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Sin embargo, sus influencias más poderosas fueron gracias al cine, comenzando por Hayao Miyazaki, cuya película Laputa: Castle in the Sky lo hizo enamorarse de la belleza del animé japonés; continuando con Blade Runner de Ridley Scott, y cerrando con El Exorcista, que fueron creando las coordenadas de las futuras aventuras de Hewlett en el arte gráfico y la mitología de Gorillaz.

Arte: Jamie Hewlett

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Luego de pasarse buena parte de los 80 como estudiante de arte,  sus dibujos fueron descubiertos por los fundadores de la recién lanzada revista Deadline, quienes le pidieron que contribuyera una serie de dibujos animados para la publicación. El más acertado de éstos fue la novela gráfica de culto Tank Girl, una cómic anárquista sobre una adolescente punk que conducía un tanque y tenía un canguro mutante como novio.

Arte: Jamie Hewlett

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Gracias a este trabajo, fue fenomenalmente exitoso, dejando caer cómics y libros por doquier, incluso creando ilustraciones para varias bandas. Mientras compartía un apartamento con el cantante de Blur, Damon Albarn, ambos coincidían en que el mundo de la música pop estaba atascado.

“Nos pasábamos horas viendo MTV, preguntándonos por qué todo era tan terrible. Creo que Damon estaba cansado de ser el líder de Blur, y yo estaba sorprendido de cuán aburridos eran los grupos pop cuando los entrevistaban. Nunca tenían nada que decir. Así que estuvimos de acuerdo en hacer una banda de mentira”.

Trabajar en un tipo de lienzo completamente diferente lo obligó a ampliar su punto de vista para retratar a los cuatro miembros de la banda de ficción; y así, el estilo de Hewlett se amplió fácilmente y funcionó sin problemas dentro dentro del mundo fantástico de los paisajes urbanos futuristas de Gorillaz.

Arte: Jamie Hewlett

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A medida que la banda prosperó, la exploración visual de Hewlett se expandió, pues no sólo fue el responsable del diseño de los  personajes en la pantalla, sino de los videos en vivo de banda, de la producción de un libro de arte, e incluso el diseño de una línea de zapatillas Converse.

Arte: Jamie Hewlett

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Recientemente, la naturaleza inquieta de Hewlett lo ha llevado a  medios más “convencionales”, así que su práctica ha comenzado a incluir dibujos, pinturas y collages de fotos, que ha presentado en varias galerías alrededor del mundo explorando nuevas tendencias en su trabajo que une en un solo lugar a los fanáticos de sus cómics e ilustraciones, sino también al exigente público de las bellas artes.

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