Podría decirse que EJ Johnson es conocido por la prensa desde que estaba en el vientre de su madre: fue un momento difícil para su familia, pues su padre, Magic Johnson, la mega estrella de los L.A. Lakers y de la NBA, acababa de anunciar públicamente que era portador del virus HIV.

La familia Johnson en 1997. Fotografía: Getty Images

La familia Johnson en 1997. Fotografía: Getty Images

Sin adentrar mucho en los detalles la pareja extramatrimonial que lo contagió,  los medios estuvieron muy pendientes de la salud de la madre y el bebé, que por fortuna no fueron contagiados.

De ahí en adelante, era imposible no ser capturado por los papparazis que seguían a su padre aunque ya estuviese retirado. A pesar de ello, tuvo una niñez privilegiada y relativamente normal, en la que se incluían desfiles de moda con las mejores piezas del guardarropa de su madre, en donde nunca faltaba un bolso Louis Vuitton.

Cuando era adolescente, le confesó a sus padres que era gay, y la verdad es que su orientación sexual hubiese pasado por alto de no ser por los mismos papparazis: en el 2013, cuando EJ tenía 20 años, fue declarado gay al mundo sin su consentimiento por el portal TMZ, tan sólo por salir de un bar tomado de la mano con un amigo. A partir de ese momento, decidió que le importaría una mierda lo que dijeran de él.

Reality Star

Con su vida personal como parte de la prensa de espectáculos, Johnson decidió tomar su posición de privilegio para apoderse de su propio nicho en la revolución de género, o al menos, en su encarnación dentro de la cultura pop). Su estilo es ostensiblemente andrógino: chales de piel, botas de tobillo, chokers de diamantes, tops escarpados, cubriendo a una humanidad casi tan alta como la de su padre.

Al igual que su guardarropa sexodiversa, su llegada a fama fue esencialmente moderna: pasó de ser un hijo famoso a estrella de reality para ahora ser un en auto-cronista de Instagram, con casi 650.000 seguidores, que siguen sus looks, sis memes y hasta sus vacaciones familiares a través de videos y fotos. Y a pesar de que está decidido a escapar de la sombra de su padre, no ha evitado hacer alarde de su estilo de vida: en primer lugar en la serie reality Rich Kids of Beverly Hills, salió al aire por cuatro temporadas en E!, y luego en su propio spin-off de corta duración, EJNYC.

Pero EJ estaba consternado por cómo el espectáculo lo mostraba: decía que no se reconocía a si mismo:

“Fue triste. Era, como, esto se supone que es mi show y mi momento, y no era lo que quería en absoluto. Quiero decir, me veía bien, pero eso era sólo yo siendo yo. Todo el mundo se preocupaba con que fuese alguien agradable”.

Sin embargo, hubo momentos auténticos delante de las cámaras, como cuando recibía llamadas de Face Time de su padre, Magic, o como cuando estuvo visitando a una terapista para adentrarse un poco más en su identidad secual, luego de haber pensado que era una persona trans. Al final, descubrió que no quiere hacer ninguna transición, y que es feliz identificándose con el género masculino.

El Kardashian de los influencers LGBTI+

Take notes #teamthis

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Hoy en día, está usando su estatus de influencer en Instagram para llamar la atención acerca de la importancia de la comunidad LGBTI+ en los jóvenes, tal como lo destacó en su participación en la Beautycon, un evento de belleza organizado la semana pasada en Los Ángeles, en donde estuvo dirigiendo un foro llamado La Revolución del Género.

“Hablamos de personas que no tienen miedo a vivir su verdad. Por eso hoy estamos hablando de romper fronteras. De eso se trata la belleza”.

La cita llega en un momento oportuno, ya que la industria de la moda ha abrazado últimamente la androginia con gusto, aunque a veces de maneras que los defensores gay y transgénero encuentran explotador. Sin embargo, Johnson sigu siendo un imprescindible de las pasarelas y de las fiestas más famosas de los famosos de su país, aunque mantiene una posición crítica.

“No creo que el mundo de la moda haya hecho ningún tipo de avances importantes en los que debamos elogiar a alguien. Probablemente deberían empezar a destacar a las personas que son andróginas en las calles, y no cualquier celebridad que se ponga una falda por cinco segundos sólo por publicidad”.

Por los momentos, dice que le gustaría convertirse en el Kardashian de los influencers LGBTI+, y con más de medio millón de seguidores en Instagram, está en camino de hacerlo.

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