Tras potentes 45 minutos en vivo (ante unas 50 personas), el dúo de dance-punk DZ Deathrays se sienta con mor.bo detrás del escenario Skylab by Volcom, donde estaba tocando The Ganjas en el Festival En Órbita. A un lado está Shane Parsons, el vocalista que también toca la guitarra. Al otro, Simon Ridley, el baterista de esta banda australiana que está a meses de lanzar Bloody Lovely, que ya cuenta con un adelanto: Total Meltdown. En esta charla se abordaron los procesos que vivió su carrera hasta surgir internacionalmente, además de los contextos a los que se acomodará su próxima producción y la calidez con que los recibió Sudamérica. Todo les parece nuevo.

Fue un lindo show, ¿qué pensaron de la reacción de la audiencia? Algunos se movían, lo estaban sintiendo.

Shane: Sí, pero fuimos los primeros, así que todos se estaban recién levantando. Estuvo algo tranquilo, pero asombroso. La gente en Chile es genial.

Gente genial que también conocieron en Valdivia.

Simon: Fue a un diferente horario y con un set diferente. Creo que fue genial y amé las vistas de la ciudad. Y este festival también está muy bien. Nunca tocamos alrededor de un planetario. Es nuestra primera vez.

Cuéntenme un poco del sonido de Bloody Lovely, que será su tercer disco.

Simon: Ya está listo. Con algo de pop, rock y electrónica. Comparado a Black Rat, es un poco más suelto, no tiene balance. Es un disco de fiesta.

“Es un disco que puedes escuchar en un bar, con cervezas o shots de tequila, playin’ it cool. Un buen bar, un lindo bar, un bar chilly”.

Leí que Smash de The Offspring fue una gran influencia en su música. ¿Cuáles son sus influencias de hoy, qué están escuchando?

Simon: Fue el primer álbum que escuché, con ocho o nueve años. Es un gran álbum y solía escucharlo mucho.

Ambos cuentan de su fascinación con la música que ellos definen como slow-dreamy. Shane pone como ejemplo el majestuoso Depression Cherry de Beach House.

Hablemos de sus videos. Vi The Mess Up (Parsons y Ridley, en una mesa, tomándose una botella de Jägermeister y cervezas en medio). Es un gran video y enloquecí viéndolo.

Simon: Éramos jóvenes, estúpidos y no teníamos dinero.

Shane: Teníamos 40 o 50 dólares y nos preguntamos “ok, ¿qué hacemos en este video?”. Fue hace mucho tiempo, lo filmamos en 2008.

Ahora cuentan con grandes producciones.

Simon: Definitivamente mucho más grandes que esa.

Shane: Ahora que tenemos un sello, aparece un director, un productor. Nos llaman y hay un gasto de por medio, pero cuando eres una banda que tiene un demo, ¿qué puedes hacer? Quieres sacar algo. Fue realmente el inicio de la banda comenzando a avanzar. Antes estuvimos en bandas que realmente no hacían nada, o solo tocas en tu pueblo de origen, haces que tus amigos vayan y sigan yendo. A veces solo te dicen “oh, he visto tantos shows. Todos. Hoy no podré”.

Me dijiste que tus shows son siempre diferentes.

Shane: Lo son. Pero para llenar el show, en algún punto tienes que tener gente que no conoces. Teniendo esa idea, por Internet la gente comenzó a compartir nuestra música entre círculos de amigos y ahí fue cuando nos dimos cuenta que estaba viniendo gente que no conocíamos. Fueron los inicios. Ahora hacemos shows más grandes, estuvimos de tour con Crystal Castles y empezamos a girar como una banda de giras y lo llevamos haciendo hace siete años.

¿Chile les dejó razones para escribir algo?

Shane: Creo que todo el viaje. Es genial. Todas las personas que conocimos esta vez, nuestra primera en Sudamérica, han sido más agradables. Todos son buenos, tan amigables.

Gente cálida.

Shane: Sí, hombre. Realmente. Demasiado buenos. Incluso en Australia la gente puede ser un poco grosera a veces.

¿Entonces tuvieron tiempo de hacer algo más aparte de tocar?

Shane: En su mayoría hemos estado haciendo shows. Uno en Santiago, dos o tres en Valdivia, así que nos quedamos en Valdivia un par de días. No fue como tocar un show, empacar la van y manejar, que es lo que hacemos en el Reino Unido, en Europa, América y Australia. En Buenos Aires estuvimos cuatro días, en Sao Paulo casi una semana. Y ahora estamos de vuelta en Santiago por algunos días. Es lindo, porque tocamos, empacamos el equipo en un auto y luego pasamos el tiempo con la gente local, dormimos al día siguiente. Es fácil así.

Simon: Es lindo. Cuando estás de tour, como dice Shane, al momento en que llegas a una nueva ciudad y es de noche, ves el bar donde tocarás y luego sales por un trago. No alcanzas a ver la ciudad.

Shane: Hay lugares en Europa donde solo hemos visto una intersección. Dos o tres veces, en Cologne (Alemania), siempre que conducimos hacia el pueblo, hacemos la prueba de sonido, empacamos y nos vamos.

Simon: Nunca tenemos tiempo para disfrutar Cologne.

Shane: No sé nada sobre la ciudad. Sé que hay una gran iglesia.

Acá es muy diferente.

Shane: Cuando vienes a este tipo de cosas donde haces showcases y tocas en festivales, es más lindo porque no hay apuro por estar en otro lugar. Incluso en Australia tocamos en festivales, volvemos a la van, conducimos al hotel y volamos a la siguiente mañana para hacer otro festival, volver a la van, manejar de vuelta a otro hotel y subirnos a otro avión. Miles de kilómetros y solo buscamos tener el tiempo para disfrutar, pero así es girar, por eso hacer este tipo de tours donde conoces gente, pasas el tiempo, haces amigos y ponerse al día con personas es increíble.

¿Después de Chile afinarán algunos detalles del próximo disco?

Simon: Está todo listo, hombre.

Shane: Vamos a empezar a escribir el siguiente. El que viene ya está completo. ¡Queremos trabajar en otro más!

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