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DEFTONES-FB-OG

Las etiquetas en todo ámbito suelen restringirnos; nos limitan a generar expectativas que luego pueden ser derrumbadas o incluso elevadas para perpetuar aún más tal título. Y es que cuando hablamos de algo tan íntimo como la música,  los estilos pueden ser armas de doble filo. En las últimas décadas, la banda proveniente de Sacramento Deftones, ha dado mucho de qué hablar. Originalmente encasillados bajo esa ola enorme de finales de los 90 llamada Nu Metal, han sabido ir más allá de lo que sus seguidores esperan mostrando evolución en cada entrega.

En Gore, su último disco lanzado el pasado viernes 8 de abril, es donde esa evolución se ve más presente. Aquí las letras en metáforas y construcciones vocales etéreas de Chino Moreno, se funden con las guitarras pesadas de Stephen Carpenter, los arreglos de batería de Abe Cunningham, la adición de un bajo de seis cuerdas a cargo de Sergio Vega  y las atmósferas cautivantes a las que nos expone Frank Delgado.

Deftones

Comenzamos con la desgarradora Prayers/Triangles, melodías simples pero complejas  que nos recuerdan un lado más shoegaze, algo olvidado por la banda  (influencias claras, son bandas como Hum o Failure) logrando un sonido que se contrasta con la melancólica noventera Acid Hologram. El segundo single que se lanzó fue Doomed User  y tercer track en el disco, aquí las líneas vocales de Chino jugaron  generando disonancias con riffs que a ratos suenan extremadamente thrasheros.

Luego le sigue Geometric Headdress, quizás una de las composiciones más sorprendentes de este disco por su complejidad, añorando sonidos del Around The Fur (1997) fusionados con la oscuridad presente en su disco homónimo del 2003. De pronto Hearts/Wires hace notar sus primeras melodías y la dualidad creativa entre Moreno /Carpenter vuelve a aparecer logrando una balada potentísima, donde las voces y riffs con muchas texturas envuelven la canción que perfectamente podría ser predecesora de la coreada Digital Bath.

Pittura Infamante nos levanta con melodías más alegres, pero nostálgicas, algo que Deftones siempre ha sabido muy bien cómo equilibrar a lo largo de los años. Xenon quizás sea una de las canciones más comerciales de la banda a la fecha, con sonidos y efectos electrónicos que terminan en un coro muy pegajoso, pero dejan a la espera de algo más o un clímax que nunca llega.

Y como si fuera parte del soundtack de algún thriller psicológico, hace entrada la misteriosa y tranquila (L)mirl  (Acrónimo de “Let’s meet in real life”) para prepararnos al tema más potente del disco y el que le da su nombre: Gore, donde su clásica energía nos recuerda con ansias el querer escuchar canciones como éstas en vivo.

Acercándonos al final del disco, Phantom Bride sorprende de forma muy grata con un solo a cargo del mismísimo Jerry Cantrell de Alice in Chains. Es ahí cuando notamos los momentos refrescantes de este nuevo disco, cuando cierra con Rubicon, dejándonos en claro que tal como significa su nombre, es imposible dar vuelta atrás y hacer que no escuchamos quizás uno de los discos más arriesgados  de la banda. Después de tantas agrupaciones con sonidos parecidos entre sí, es interesante que una banda de tanta trayectoria quiera reinventarse después de haber comprobado su fórmula ganadora.

¿Es Gore el mejor disco de Deftones a la fecha? No, no lo es, pero es lejos uno de los discos más experimentales y maduros. Es un disco que logra unir las notas más oscuras de Koi No Yokan (2012) con los arreglos y melodías diferentes de Diamond Eyes (2010) con un aire de modernidad y atrevimiento que siempre se agradece, sobre todo cuando hablamos de las bandas más icónicas del metal alternativo.

¡Puedes escuchar Gore ahora en Spotify!

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