No derramar sal, nunca pasar por debajo de las escaleras, cruzar los dedos, evitar abrir el paraguas dentro de la casa y tocar madera son algunos de los rituales que todos conocemos relacionados con la superstición, esas creencias que muchos tienen de que cierta acción o ritual tienen el poder de atraer la buena suerte… o espantar la mala fe, el mal de ojo o las influencias malignas.

La modelo y presentadora de televisión Heidi Klum, por ejemplo, lleva una bolsita de con sus dientes de leche a donde quiera que vaya. La novelista Mary Shelley solía escribir junto a una boa constrictor alrededor de su cuello, e interpretaba los movimientos de la serpiente como instrucciones para continuar escribiendo o no. Todas estas supersticiones están recogidas en el libro Recipes for Good Luck: The Superstitions, Rituals, and Practices of Extraordinary People, de la autora e ilustradora Ellen Weinstein, quien cuenta que la idea es parte de quienes somos como cultura y sociedad.

“Es parte de la condición humana, este deseo de controlar cosas sobre las cuales no necesariamente podemos ejercer ningún tipo de poder. Y afecta casi a todo el mundo a cierto nivel”.

El libro encapsula las singulares fórmulas para el éxito de artistas, creativos, políticos, científicos y atletas que probaron la gloria alguna vez en sus vidas, revelando una serie de prácticas únicas desde supersticiones extravagantes hasta rituales. Con textos e ilustraciones en cantadoras, descubrimos las personalidades reales, los procesos creativos y los hábitos curiosos de estas personas influyentes, y a continuación, les revelamos los secretos supersticiosos de algunas de ellas.

1. Coco Chanel: 5

La diseñadora de ropa francesa Coco Chanel fue profundamente supersticiosa. Se ha dicho que una adivina le informó que 5 era su número de la suerte, y por ello, nombró su reconocida fragancia con ese número. Su apartamento también tenía una araña de cristal creada con formas retorcidas con el número 5, y le gustaba presentar sus colecciones el quinto día de mayo (el quinto mes del año) para mejores resultados.

2. Fida Kahlo: Naturaleza

La pintora mexicana Frida Kahlo solía usar sus plantas y la pintura como hábito. Las pinturas de Frida, a menudo autobiográficas, están llenas de plantas y flores que ella misma cultivaba en la famosa Casa Azul, y el jardín era un lugar de confort e inspiración. El escritorio de Kahlo miraba hacia el jardín desde su ventana, y su última petición cuando regresó a su casa antes de morir, fue que movieran su cama al jardín.

Frida Kahlo en "Recipes for Good Luck: The Superstitions, Rituals, and Practices of Extraordinary People". Ilustración: Ellen Weinstein

Frida Kahlo en “Recipes for Good Luck: The Superstitions, Rituals, and Practices of Extraordinary People”. Ilustración: Ellen Weinstein

3. Salvador Dalí: Madera

El pintor surrealista español Salvador Dalí se consideraba una persona extremadamente supersticiosa, y por eso llevaba consigo una pequeña pieza de madera flotante española para ayudarlo a protegerse de los malos espíritus que decía estaban escondidos en cualquier parte. Conocido por su excentricidad, casi se asfixió una vez al dar una conferencia con un casco y traje de buceo. Imaginamos que no llevaba la madera consigo.

4. Thom Yorke: De cabeza

El líder de la agrupación británica Radiohead, Thom Yorke, tiene un muy particular ritual que realiza antes de subir al escenario: suele buscar un lugar cómodo, y antes de enfrentarse al púbico, hace una parada de manos durante varios minutos. ¿Por qué? No lo sabemos, pero nos preguntamos si tendrá algo que ver con las asanas invertidas de yoga, que activan el chakra de la “eterna juventud”. Hmmm.

Thom Yorke en "Recipes for Good Luck: The Superstitions, Rituals, and Practices of Extraordinary People". Ilustración: Ellen Weinstein

Thom Yorke en “Recipes for Good Luck: The Superstitions, Rituals, and Practices of Extraordinary People”. Ilustración: Ellen Weinstein

5. Yoko Ono: Fuego

La renombrada artista multimedia y activista por la paz, Yoko Ono, era muy sensible al sonido y a la luz cuando era joven. Un día, descubrió que encender una cerilla y observar cómo se extinguía la llama en una habitación oscura le daba una sensación de alivio, así que repetía este ritual continuamente hasta calmarse. Más tarde, este ritual privado se convirtió en una pieza de performance, llamada Lighting Piece.

6. Pablo Picasso: Esencia

El artista español Pablo Picasso nunca se deshacía de su ropa vieja, del cabello que le cortaban o de sus recortes de uñas por miedo a perder parte de su “esencia”. Picasso coleccionaba a Picasso, y en el momento de su muerte, era dueño alrededor de cincuenta mil obras propias, que iban desde estampados y dibujos hasta cerámicas y escenarios de teatro.

Pablo Picasso en "Recipes for Good Luck: The Superstitions, Rituals, and Practices of Extraordinary People". Ilustración: Ellen Weinstein

Pablo Picasso en “Recipes for Good Luck: The Superstitions, Rituals, and Practices of Extraordinary People”. Ilustración: Ellen Weinstein

7. Lupita Nyong’o: Tejidos

La actriz ganadora del Oscar Lupita Nyong’o utiliza una peculiar técnica de concentración, pero que no involucra meditación, respiración profunda ni repetición de mantras: lo que suele hacer en su trailer o en su camerino antes de salir a grabar una escena o salir al escenario es tejer. Y tejer y tejer, como una araña o una abuelita. En más de una oportunidad ha compartido en Instagram el resultado final de su esfuerzo y dice que no hay nada como tejer para despejar la mente.

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