¿Qué sucede cuando dos artistas talentosos son amigos? ¿Es incluso posible que individuos con personalidades tan fuertes interactúen y cooperen? ¿Podrían crear algo nuevo juntos, algo diferente, algo brillante? La respuesta a todas estas preguntas es sí, sí y sí.

Entre los artistas, las amistades a veces vienen con una dimensión adicional de colaboración o mentoría, mientras que la admiración y la rivalidad se convierten en polos opuestos de la relación. A continuación, les presentamos once pares de artistas increíbles que a través de tres siglos nos han demostrado qué significa el bromance: colaboración, amistad, y nuevos límites creativos.

11. Isamu Noguchi y R. Buckminster Fuller

Isamu Noguchi y Buckminster Fuller en Costa Mesa, California, 1982. Fotografía: The Isamu Noguchi Foundation and Garden Museum, New York

Isamu Noguchi y Buckminster Fuller en Costa Mesa, California, 1982. Fotografía: The Isamu Noguchi Foundation and Garden Museum, New York

Noguchi y Fuller se conocieron en al año 1929 en el Greenwich Village de Nueva York, y mantuvieron una estrecha amistad que duró más de medio siglo. Noguchi admiró tanto a Fuller que inlcluso renovó su propio estudio para reflejar el diseño de Fuller de una taberna popular, e incluso hizo un busto de retrato de él, creado durante el transcurso de siete sesiones con el arquitecto. Ambos colaboraron en proyectos como el Dymaxion Car (1932), nacido del deseo de crear un automóvil volador, así como un teatro nunca realizado para la coreógrafa Martha Graham.

10. Robert Rauschenberg y Jean Tinguely

Jean Tinguely armando la instalación "Hiomage To New York" en el MoMa en 1960. Fotografía: Randall Packer

Jean Tinguely armando la instalación “Homage To New York” en el MoMa en 1960. Fotografía: Randall Packer

Mientras Rauschenberg había empezado a hacer sus ensamblajes pintados a mediados de los años 50, se había enamorado del uso de la tecnología de Tinguely para crear obras de arte que se mantuvieran en flujo, así que comenzó a introducir elementos como luces activadas por sonido en su práctica. Una obra de arte gigante y autodestructiva titulada Homage to New York (1960) fue el catalizador de la amistad entre ambos: cuando el artista suizo llegó a Nueva York para construir la escultura cinética en el MoMA, él y Rauschenberg se conocieron por primera vez. terminaron colaborando en instalaciones multimedia desde Estocolmo hasta Los Ángeles.

9. Pablo Picasso y Gjon Mili

Pablo Picasso, 1949. Fotografía: Gjon Mili

Pablo Picasso, 1949. Fotografía: Gjon Mili

En 1949, Pablo Picasso, ya de 68 años años de edad, se pasaba el tiempo libre en su villa francesa en Vallauris cuando el fotógrafo Gjon Mili le hizo una visita. En ese momento, Mili trabajaba para la revista LIFE y había ido al lugar a capturar algunas imágenes del proceso creativo del artista, y entonces, nació una gran idea entre ambos: colaborar en la exploración de las posibilidades de pintar con la luz. Fue Mili quien quiso experimentar con esta técnica, y convenció a Picasso para intentar hacer varias pinturas usando el destello de una luz como pintura y el aire mismo como el lienzo.

8. Dash Snow y Dan Colen

Dash Snow y Dan Colen. Fotografía: Kristy Leibowitz

Dash Snow y Dan Colen. Fotografía: Kristy Leibowitz

Durante la década de los 90, Snow era un artista del graffiti en Nueva York que después se dedicó a hacer Polaroids y collages que incluso incorporaban su propio semen. Poco después conoció a Colen que creaba piezas y pinturas a partir de imágenes encontradas, goma de mascar, basura y pintura endurecida: ambos fueron parte de la escena cultural contracultural de NYC, y fueron amigos íntimos hasta el año 2009, cuando Snow falleció por una sobredosis. Desde entonces, Cole se encuentra sobrio y sigue haciendo arte: en el 2014, le dedicó una muestra a su desaparecido amigo.

7. Chris Ofili y Peter Doig

"The Holy Virgin Mary" (1996), de Chris Offili.

“The Holy Virgin Mary” (1996), de Chris Offili.

Los pintores británicos Ofili y Doig se conocieron en la escuela de arte durante los años 90, desde donde hicieron una amistad que los llevó hasta Trinidad y Tobago para participar en un taller de pintura. Luego de volver varias veces a la isla, terminaron mudándose juntos al lugar, reflejando no sólo la belleza del paisaje y la población, sino su propio punto de vsta como extranjeros. Aún trabajan juntos desde un taller en Trinidad.

6. Edouard Manet y Edgard Dégas

Retrato del Señor y la Señora Edouard Manet (1868-1869). Imagen: The Athenaeum.

Retrato del Señor y la Señora Edouard Manet (1868-1869). Imagen: The Athenaeum.

La amistad de Édouard Manet y Edgar Degas durante la Francia de mediados del siglo 19 fue bastante competitiva e intensa: mientras Degas buscaba la manera de unir el neoclasicismo de Jean-Auguste-Dominique Ingres y el romanticismo de Eugène Delacroix para crear un nuevo estilo, su amigo Manet, unos años mayor, resolvió el problema pintando la vida real en París, dejando atrás las alegorías clásicas y las escenas históricas. Degas estaba ansioso por seguirlo, pero la camaradería y dinámica entre ellos pronto se invirtió cuando el virtuosismo técnico de Degas se convirtió en algo indiscutible. Este bromance terminó con un retrato cortado y un enfriamiento de las relaciones entre ambos. Awww.

5. Lucian Freud y Francis Bacon

"Three Studies of Lucian Freud" (1969), por Francis Bacon. Fotografía: Alvan/Flickr

“Three Studies of Lucian Freud” (1969), por Francis Bacon. Fotografía: Alvan/Flickr

Bacon y Freud eran tanto rivales profesionales como amigos, pues ambos eran abanderados de la pintura representativa cuando la abstracción gobernaba el mundo del arte: las figuras carnosas y distorsionadas de Bacon servían de contrapunto a los detallados e íntimos retratos de Freud. Se vieron casi todos los días durante unos 25 años, pero tristemente, su amistad fue disminuyéndose cuando se encontraron que ya a ninguno le gustaba el arte del otro.

4. Vincent van Gogh y Émile Bernard

Émile Bernard y Vincent van Gogh en las orillas del Senna en Asnières (1886). Fotografía: Wikimedia Commons.

Émile Bernard y Vincent van Gogh en las orillas del Senna en Asnières (1886). Fotografía: Wikimedia Commons.

Aunque Van Gogh y Bernard tenían 15 años de diferencia en edad, se hicieron amigos después de conocerse en una clase de arte de París: el holandés fue un mentor para el joven artista y escritor francés, y a finales de la década de 1880, cuando Van Gogh se trasladó a la zona sur del país para escapar del arte competitivo de París, los dos se mantuvieron en contacto a través de cartas. A pesar de los desacuerdos artísticos que terminaron su correspondencia, Bernard se convirtió en un feroz defensor de Van Gogh después de su muerte, lo que resultó en la publicación de las cartas.

3. Marcel Duchamp y Francis Picabia

Marcel Duchamp, Francis Picabia y Béatrice Wood, Coney Island, Nueva York (1917). Fotografía. Alamy

Marcel Duchamp, Francis Picabia y Béatrice Wood, Coney Island, Nueva York (1917). Fotografía: Alamy

A principios del siglo 20, Duchamp y Picabia se conocieron en París y se hicieron muy amigos uno del otro, al igual que del poeta y crítico de arte Guillaume Apollinaire: eran inseparables y vivieron experiencias juntos que influenciaron la creación artística de Duchamp. De hecho, intercambiaban ideas llenas de burlas, ingenio y juegos de palabras que serían la base del movimiento dadaísta, que incluso desarrollaron años después en Nueva York junto a Man Ray.

2. Salvador Dalí y Man Ray

Retrato de Joella (1933-34), por Salvador Dalí y Man Ray. Fotografía: Museo Reina Sofía.

Retrato de Joella (1933-34), por Salvador Dalí y Man Ray. Fotografía: Museo Reina Sofía.

El estadounidense Man Ray emigró de Nueva York a París en 1921 y se convirtió en parte de la vibrante ciudad, que era en ese momento la escena del Dadá y el surrealismo. Cinco años más tarde, Dalí visitó la capital francesa por primera vez y se unió oficialmente a los surrealistas en 1929. Ambos colaboraron en obras de arte, como la escultura Retrato de Joella (1933-34), y Ray también fotografió a Dalí y su obra.

1. Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat

Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat. Fotografía: Lizzie Himmel.

Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat. Fotografía: Lizzie Himmel.

Sin duda alguna, una de las colaboraciones más increíbles de la historia del arte fue entre Basquiat (quien creció admirando a Warhol) y el máximo representante de Pop Art. Luego de que fuesen presentados por el representante artístico Bruno Bischofberger, ambos se hicieron amigos y colaboraron durante varios años. Basquiat rejuveneció a Warhol en sus últimos años, y Warhol consu nombre le dio el impulso que el joven artista necesitaba.

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