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Art

“Cosas Que Duelen”, la exposición de Dagmara Wyskiel que nos acerca al dolor, la empatía y la humanidad

Cosas Que Duelen. Fotografía: Sebastián Rojas
Words mor.bo

Cuando escuchamos el nombre de Dagmara Wyskiel, lo primero que nos viene a la mente es el Festival de Arte Contemporáneo SACO, el cual lleva ya siete versiones en la ciudad de Antofagasta destacando propuestas artísticas de Chile, Latinoamérica y el mundo desde del norte de nuestro país, pero Wyskiel también es una artista visual que dejó atrás su natal Polonia para establecerse hace 17 años en nuestro país y consolidar esta plataforma en un lugar donde existe un vacío artístico, pero con un gran potencial.

Luego del cierre de SACO7, Wyskiel se fue a La Paz, Bolivia a inaugurar una nueva muestra llamada Cosas Que Duelen, y que aterrizó recientemente en la sala Chela Lira de la Universidad Católica del Norte como resultado de una investigación de más de tres años en los que la artista reflexiona acerca el dolor en obras que involucran parte de su árbol genealógico, tal como nos lo explica.

“Hablar de dolor en todas sus capas como experiencia humana inevitable, es recordar que todos somos vulnerables. Ser incapaz de sentir dolor, es considerado inhumano. Trabajo con dolores, malestares y sufrimientos. Desde allí te involucro emocionalmente, desde la empatía y la experiencia propia”.

En Cosas Que Duelen, Wyskiel profundiza en el dolor desde distintas aristas y materialidades a través de seis obras que exploran temas como fragilidad, enfermedad y tiempo desde una mirada melancólica, que incluye experiencias tan íntimas como la vejez, así como el dolor visto desde una perspectiva transversal y humana.

Cosas Que Duelen. Fotografía: Proyecto SACO

Cosas Que Duelen. Fotografía: Sebastián Rojas

A partir de obras que involucran a su hija, su hijo, su abuela, entre otros, Dagmara reflexiona sobre cómo materializar el tiempo, trabajando con elementos que le son familiares como el paisaje, su historia, y su propia familia, incluyendo a su propia tía, Magdalena Mydlarz, vista a los 21 y a los 89 años en Continuidad, como una degradación de fotografías que marcan el principio y el fin de una vida y la zona borrosa y gris entre ambos extremos.

En la pieza Paloma de la Paz, hecha con chicles masticados, se vincula directamente con toda una serie de joyas, tituladas Mi Sangre, y realizadas con dientes y muelas aluden a la biografía de la artista, su identidad cultural, como a otras aristas que pertenecen más bien al el campo de la genética y el ADN.

“La paloma revienta los discursos vacíos y falsos sobre la paz global. El chicle es un producto netamente superficial, sintético y engañoso para nuestros sentidos. Genera globos de colores y mantiene en movimiento la mandíbula incluso cuando no hay nada que decir. Aplicado en la pintura, indaga sobre los discursos sin contenido real, los que tienen forma y peso de un globo”.

La exposición estará abierta hasta el próximo 4 de diciembre en Salón Chela Lira de la Universidad Católica del Norte (UCN).

Cosas Que Duelen. Fotografía: Proyecto SACO

Cosas Que Duelen. Fotografía: Sebastián Rojas

Cosas Que Duelen. Fotografía: Proyecto SACO

Cosas Que Duelen. Fotografía: Sebastián Rojas

Cosas Que Duelen. Fotografía: Proyecto SACO

Cosas Que Duelen. Fotografía: Sebastián Rojas

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