A los que les gusta la banda Arctic Monkeys, seguro en más de una oportunidad se han cruzado con una franela de Alex Turner con su look rockabilly, de gomina en el cabello y chaqueta de cuero, viendo a la cámara desinteresado con un cigarrillo en los labios. Esta fue una fotografía perteneciente a una sesión para Rolling Stone tomada por el español Alberto Van Stokkum. Se ve así:

Alex Turner

Fotografía: TeeShirtStreet

La historia detrás de esta popular pieza de merchandising, además 100% pirata, es bastante interesante, pues Van Stokkum fue contratado un día por la famosa revista para hacer unos cuantos retratos de la banda. Tal como el fotógrafo cuenta en el diario El País, le le dijeron que no había presupuesto para pagarle, pero su crédito estaría intacto. Además, como un gran fanático de la agrupación, no le pasó nunca por la cabeza decir que no.

Lo que Alberto no sabía es que iba a fotografiar una de las imágenes más conocidas del líder la banda. Una que poco después vería por todos lados, y que haría que los mismos abogados de Arctic Monkeys lo contactaran por estar lucrándose con la imagen de Turner sin permiso.

“Al principio estaba cagado. Normalmente, me importa bien poco quién sea el personaje, pero ser fan es jodido. Llegamos al Palacio de los Deportes y estuvimos esperando unos veinte minutos. Había bastante presión, ya que era el único tío que les iba a hacer fotos en todo Madrid, ya que éramos el único medio que los había conseguido tener. Salió el manager y me dio una especie de cursillo rápido de lo que podía y no podía hacer.”

Luego de tener el privilegio de ver un ensayo privado de unas 5 o 6 canciones, la sesión de fotos comenzó. Fue tensa, la banda estaba de mal humor y a cada rato el manager le decía a Alberto que no se acercara tanto. Tuvo apenas 30 minutos, pero el fotógrafo sabía que los últimos 10 se los quería dedicar a Turner, así que tuvo una idea de las fotos que quería hacer, y después de un “ok” un poco aburrido, le dio un cigarrillo a Alex, y comenzó el disparador.

“El tío lo hacía que te cagas. De hecho, en ese momento vi el aura, esa aura que solo tienen las súper estrellas. Yo ya estaba muy arriba, así que le dije ‘tírame el cigarro cuando yo te diga’. Me miró y me dijo ‘¡qué dices! ¡estás pirado!’. Yo insistí y se empezó a descojonar ‘¡te voy a quemar!’. Preparé el encuadre y dije 3, 2, 1… ya. En ese momento me iluminó Dios y me concedió la foto que había imaginado.”

Este fue el resultado:

Alex Turner

Fotografía: Alberto Van Stokkum

Según Van Stokkum, lograr esa foto fue un “puto milagro”, pero valió la pena. Poco después, cuando las imágenes de la sesión se hicieron famosas entre los fans, comenzaron a surgir las franelas con la foto, empezando en Londres. Un día recibió un correo con el título “Arctic Monkeys shooting”, que pensó que se trataba de otra sesión que la banda quería, pero no: lo querían de mandar por lucrarse con la imagen. Afortunadamente, el malentendido quedó resuelto, y la foto de Alex Turner sigue dando vueltas por el mundo.

“Alex Turner estoy seguro de que se acuerda de mí. No creo que muchos fotógrafos le hayan pedido que les tire un cigarro y les escupa.”

Desde ese día, uno de los amigos de Alberto tiene guardada en una bolsita pástica hermética al estilo ziploc, la colilla del cigarro que lanzó Alex en la sesión de fotos. Un recuerdo de 10 minutos y de las casualidades que hicieron que Van Stokkum ingresara en la lista de los fotógrafos que han capturado momentos icónicos en la historia del rock.

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