El artista japonés Kazuhiro Hori es alguien a quien le encanta representar sobre el lienzo colegialas japonesas que aparentan estar distraídas con sus juguetes, pero que en realidad son atacadas o asesinadas por éstos en una hermosa y mórbida serie de pinturas.

Aunque a primera vista sólo se ve una escena lúdica e inocente, una inspección más cercana revela la verdad de cada una de las obras, en las que imágenes depresivas con sangre, vísceras e intenciones asesinas son las protagonistas. En algunos casos, sus modelos parecen haber perdido la vida debido al suicidio: basta con echar un vistazo a las píldoras regadas en algunas de las escenas pintadas para darse cuenta de lo oscuro que es en realidad el trabajo de Hori.

Las colegialas y los juguetes son una yuxtaposición poderosa, ya que en Japón la imagen de la colegiala es un sinónimo de inocencia y pureza, y se adhiere a la obsesión nipona con lo “lindo”, algo bastante arraigado en la cultura local. Ver a las modelos de Hori en estado de angustia o sin vida es una forma muy segura de poner incómodos a quienes observan cada uno de sus trabajos.

Kazuhiro Hori

por Kazuhiro Hori

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Kazuhiro Hori

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