Para Guillermo Alonso, lo de la música se le ha dado desde pequeño. Con una guitarra y los personajes de la calle y la idiosincrasia del día, cuando vivía en Morón, cerca de Buenos Aires, pero mucho más cerca de un salón de belleza que escondía tras sus cristales polarizados misterios que terminaba describiendo con sus letras a través de la imaginación y los recuerdos. Gracias a esa peluquería, hace más de 10 años aterrizó su primera producción homónima como Coiffeur, un esfuerzo propio de principio a fin que llegó en un CD grabado en casa, con un pop anecdótico lleno de viajes internos y externos que sedujo a la misma Rolling Stone Argentina, quien lo llamó el artista revelación de 2005.

Ya con cuatro álbumes y un EP a cuestas, ha tenido el privilegio de compartir escenarios con gente como Gabo Ferro, Javiera Mena, Gepe, Miranda!, Julieta Venegas y Kings of Convenience y pisado escenarios de toda Latinoamérica como el Festival Nrmal de México de este año, que según nos cuenta tiene propuestas verdaderamente alternativas y cuenta con una audiencia mucho más exigente e informada.

“Ese público se preocupa por encontrar cosas nuevas para escuchar; no es un público que sólo escucha lo que suena en todas partes. Entonces eso me daba un poco la pauta de que no iba a ser tan fácil caer bien parado en ese contexto… (risas) por suerte salimos bien parados.”

Dentro de poco le tocará acompañar a Wilco en su próxima presentación en Chile, y como ya se encuentra preparando un disco nuevo, conversamos un poco con Coiffeur sobre su guitarras criollas, sonidos nuevos, salidas de discoteca y la escena musical del sur.

Mencionaste en una entrevista hace poco que te gusta el cambio entre un disco y otro, ¿cómo se viene el sucesor de Conquista Lo Inútil?

“Sí, es cierto. Soy también de creer que uno tiene que tener cuidado con las cosas que dice, porque después se tiene que hacer cargo (risas). Pero en este caso el sucesor de Conquista… va a ser bastante distinto. Estuve volviendo a las formas clásicas, ideas simples. Me alejé de ese imaginario críptico o hasta existencialista que sobrevoló en estos últimos discos. Estoy buscando algo concreto, sin irme por las ramas. También volví a componer con la guitarra criolla, que pienso que no es un dato menor. Creo que me acerqué bastante a algo que sucedió en los primeros discos, pero sin alejarme de este momento electrónico, por llamarlo de algún modo.”

Para ello, Coiffeur ha estado trabajando con el productor Juan Stewart en una especie de pre producción en la que están construyendo la identidad sonora del álbum, y podría decirse que como un par de arqueólogos andan armando y desarmando el espinazo del LP hasta darle su forma final. Sin embargo, el artista insiste en que la guitarra criolla será uno de los elementos más importantes y hará un regreso triunfal. Pero ese sonido electrónico no quedará de lado, pues forma parte intrínseca de su ADN sónico y de las pistas de baile que frecuentaba hace algunos años.

“Tuve un momento en mi adolescencia donde salía mucho a bailar, y realmente me interesaba la música que sonaba. Esa etapa fue muy importante en mi formación.”

Su próxima visita a Chile nos hace preguntarle un poco sobre su opinión de la emergente escena musical de nuestro país, que al parecer sigue creciendo cada día más sin ánimos de detenerse. Su sello disquero actual es el local Quemasucabeza, en donde comparte con artistas como Pedropiedra, Fakuta, Caravana y Prehistöricos.

“Me encanta que suceda lo que está sucediendo. Creo que tiene que ver con algo que va más allá de la música, creo que tiene que ver con una necesidad de darle valor a lo propio y que nace de la juventud. Es una lectura que hago viéndolo desde afuera, que obviamente puede ser cuestionada, y siempre lo hago desde el cariño y el respeto. Lo veo en las bandas, pero básicamente lo veo en el apoyo que surge del público hacia esas bandas. Ojalá sea así, como un cambio de perspectiva y de visión popular, que no quede solo en un ciclo, una moda, algo pasajero.”

Coiffeur en Bar Loreto / Fotografía: Carlos Molina

Coiffeur en Bar Loreto / Fotografía: Carlos Molina

Lamentablemente, el caso no parece ser el mismo en Argentina, pues según Coiffeur las cosas más al sur están más bien siendo presas del letargo debido a las comodidades de la vida moderna y muchos otros factores actuales que han creado una especie de congelamiento en la escena musical.

“Es bastante complejo como para dar en la tecla. Creo que es un conjunto de cosas, desde lo político, lo social, la coyuntura, todo.”

“Noto que cada vez es más difícil que las personas se movilicen.”

“Es el gran desafío de estos tiempos donde estamos llenos de estímulos y tranquilamente podemos optar por quedarnos en nuestra casa mirando una serie o una película en lugar de ir a ver una banda. Para todas las bandas que empiezan se hace muy cuesta arriba hacerse conocer, pero bueno, es solo una pata del asunto.”

Sin embargo, para el artista no todo está perdido, pues siempre que haya la voluntad y el deseo de decir algo, siempre habrá alguien que nos quiera escuchar.

“Sortear tantas variables por genera frustración, aunque también la clave de las  cosas es buscar la manera para encontrar los huecos y poder hacerlas y llevarlas a cabo, más allá de las complicaciones.”

Así que con la mirada hacia el horizonte, esperamos poderlo ver muy pronto, con la guitarra o el sintetizador, contándonos nuevas historias. De esas que narran viajes, nos rompen el corazón o nos cuentan un secreto con un susurro a través de los audífonos.

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