Puede ser que en Francia se haya suscitado meses atrás una gran controversia por el intento de prohibición del burkini, pero una de las casas de moda más famosas de ese país no tiene ningún problema cuando se trata de ropa islámica. La semana pasada, las tiendas Chanel develaron nuevas vitrina con maniquíes que llevaban telas cubriendo sus cabezas al estilo hijab.

Hijabs Chanel

Fotografía: Amanda Friedman

Chanel no es la única marca marca en hacer esto. De hecho, los últimos doce meses algunas grandes marcas han incluido algo de ropa islámica en la moda occidental. En enero, Dolce & Gabbana lanzó una línea de hijabs y abayas, y en marzo, Uniqlo lanzó una gama de hijabs y vestidos modestos diseñados por la británica-japonesa Hana Tajima.

Dolce & Gabbana the Abaya collection ❤️❤️❤️❤️ #dgabaya ❤️

Una foto publicada por stefanogabbana (@stefanogabbana) el

Este cambio refleja una industria de la moda verdaderamente globalizada, ya que el 23% de la población mundial es, después de todo, musulmana. Pero además nos hace ver qué tan poderoso es el poder de consumo de quienes profesan esta fe, pues de acuerdo a informes, los compradores musulmanes gastaron $266 mil millones en ropa y calzado en 2013, una cantidad que se prevé que aumente a $484 mil millones en 2019.

Chanel no es una marca extraña en lo que respecta al mundo árabe: en el 2014, la casa organizó su show de cruceros en Dubai, y si bien esta colección fue más un paseo de Chanel por Oriente Medio que una colección de ropa islámica, igual incluyó el símbolo de la media luna y trajes inspirados por salwar kameezs y thobes, que son piezas típicas.

Despues de leer, ¿qué te pareció?