Parece que desde tiempos inmemoriales los seres humanos estamos en una búsqueda perenne para ampliar nuestro estado de conciencia, pero puede que no sea necesario consumir drogas psicodélicas para experimentar las imágenes y los sonidos de las cosas que no están allí: un equipo de científicos concluyó recientemente que las alucinaciones auditivas y visuales a menudo ocurren de manera natural, como una forma para que el cerebro complete las piezas necesarias para ayudar a una persona a comprender su entorno.

Sí, parece que estamos alucinando constantemente. WTF? Visiones y sonidos que no existen pueden ser generados por el hábito del cerebro de predecir lo que espera experimentar, llenando los vacíos que faltan en la realidad. Esta es la habilidad que le permite reconocer una figura negra que se mueve rápidamente en tu cuarto como tu gato, a pesar de que se vea como una silueta borrosa.

El estudio, hecho en conjunto entre la Universidad de Cambridge y la Universidad de Cardiff, estuvo encabezado por el profesor Paul Fletcher del departamento de Psiquiatría, quien afirma que cuando ocurren estos sucesos, nuestros cerebros están literalmente al borde de un delirio:

“Tener un cerebro predictivo nos hace eficientes y expertos en crear una imagen coherente de un mundo ambiguo y complejo. Pero también significa que no estamos muy lejos de percibir cosas que no están realmente allí, que es la definición de una alucinación”.

Los investigadores organizaron un experimento para ver si las personas con tendencias psicóticas son mejores para llenar mentalmente las partes faltantes de las imágenes: a los participantes se les mostraron imágenes en blanco y negro que parecían poco más que una colección de líneas y manchas hasta que vieron los originales a todo color. Una vez que se completó la imagen, fue posible reconocer qué representaban los contornos. Y sí, aquellos con signos muy tempranos de psicosis se desempeñaron mejor que las personas sin enfermedad mental.

Deadpool. Imagen. 20th Century Fox

Deadpool. Imagen. 20th Century Fox

Los investigadores creen que el estudio muestra cuán resistente puede ser el cerebro humano, pues sugiere que estos síntomas y experiencias no reflejan un cerebro ‘roto’ sino más bien uno que se esfuerza, de una manera natural, por dar sentido información que es ambigua. Y debido a que el cerebro parece estar conectado naturalmente a la imaginación, las drogas son cada vez menos importantes en la búsqueda de experimentar un placer alucinante.

De hecho, recientemente se reveló que investigadores del Centro Sackler para Ciencia de la Conciencia de la Universidad de Sussex desarrollaron una “Máquina de Alucinación”, que supuestamente remplaza las drogas, distorsionando los sentidos y haciendo que las personas crean que están viendo y escuchando cosas que no están realmente allí, y que servirá para diversos estudios neurocientíficos.

Sin embargo, aún no se ha determinado qué tan similar es esta tecnología en realidad virtual con un verdadero viaje alucinógeno: después de todo, no es lo mismo ponernos un headset de VR que alterar la composición química del cerebro en la búsqueda de puertas que no podríamos abrir estando completamente sobrios.

Despues de leer, ¿qué te pareció?