A partir del día de hoy, la ciudad de Basilea en Suiza se transformará en el centro del arte del mundo gracias a la inauguración de la feria más importante del año, Art Basel, en donde 290 de las galerías más importantes del planeta se reunirán para mostrar las obras de más de 4.000 artistas, tanto conocidos como nóveles, que junto a un programa de charlas, exposiciones y eventos auspiciados por instituciones culturales de la localidad y sus alrededores, ayudarán a crear una la semana artística más emocionante de toda la región.

Aunque la Messeplatz de Basilea será el escenario principal con un inmenso pabellón de dos pisos y más de 27.500 metros cuadrados de espacios de exhibición que buscarán atraer a más de los 95.000 asistentes que fueron en el 2017, el mercado del arte también estará bastante activo en el resto de la ciudad gracias a exhibiciones paralelas que tienen como intención captar a otro tipo de público: quizás a uno que busque una experiencia más cercana.

Este año, SCOPE Art Show está en alianza con el Urban Nation Museum de Berlín. Imagen: SCOPE Art Show Basel

Este año, SCOPE Art Show está en alianza con el Urban Nation Museum de Berlín. Imagen: SCOPE Art Show Basel

Es por ello que la semana del arte contemporáneo de Basilea incluye cinco exhibiciones satélite que completan la experiencia Art Basel. La primera, SCOPE Art Show (Webergasse 34), se encoca en asociaciones con comunidades locales para involucrarse en el espacio público como parte del elementoa rtístico a través de instalaciones y arte callejero. Le sigue Design/Miami Basel (Hall 1 Süd, Messe Basel), en donde el arte y el diseño se unen en una muestra llena de invenciones, texturas, luces y objetos tanto utilitarios como hermosos.

Por su parte, LISTE (Burgweg 15) convoca a las galerías y a los artistas más jóvenes de Art Basel en un espacio propio en donde los costos son más reducidos y la posibilidad de desubrimiento son casi infinitas; Photo Basel (Volkshaus Basel: Rebgasse) reunirá a 35 galerías de todo el mundo que llevarán el arte de la fotografía a sus seguidores y una muestra del trabajo del fotógrafo de Magnum Erich Hartmann; y finalmente, VOLTA14 (Elsässerstrasse 215) tendrá a 75 galerías, 20 presentaciones en solitario, 20 cabinas dobles para artistas, y presentaciones temáticas.

Con tanta variedad en el menú, ¿por qué Latinoamérica tiene solo 12 galerías representándola?

"Exercises (Exercícios)" (1980) de Paulo Bruscky, una de las piezas que la Galeria Nara Roesler de São Paulo llevará a Art Basel 2018. Imagen: Art Basel

“Exercises (Exercícios)” (1980) de Paulo Bruscky, una de las piezas que la Galeria Nara Roesler de São Paulo llevará a Art Basel 2018. Imagen: Art Basel

Sí, así como lo leen. Solo 11. La mayoría de ellas provienen del gran mercado del arte de Brasil como Galeria Nara RoeslerBergamin & GomideGaleria Luisa StrinaGaleria Raquel ArnaudA Gentil Carioca, en su mayoría ubicadas en Rio de Janeiro o São Paulo, uno de los centros artísticos más importantes del continente, y que cuenta con su propia bienal. México tiene dos representantes: OMRkurimanzutto, mientras que Colombia llega con Casas Riegner, y Puerto Rico con Rem Project.

La dicotomía del arte latinoamericano

Thiago Gomide, uno de los directores de Bergamin & Gomide, habló recientemente con The New York Times acerca de experimentar Art Basel de cerca una vez más: luego de participar en la sección Features, fueron invitados como una de las nuevas galerías de este año:

“Estamos increíblemente felices y orgullosos de estar aquí. El foco de la galería es arte brasileño desde los años 50 hasta los 80, con un énfasis especial en los 60. Fue un período en el que grandes artistas florecieron en el país. Fue una época maravillosa”.

Si bien es cierto que el arte latinoamericano no sería lo mismo sin Hélio Oiticica, Lygia Pape o Lygia Clark, también lo es el hecho de que en los últimos años el arte contemporáneo latinoamericano ha tenido un boom: tenemos muestras como la Semana del Arte Contemporáneo en la CDMX, la Bienal de Arte Contemporáneo de América del Sur, sin hablar de la iniciativa chilena SACO (que busca convertirse en nuestra bienal), así como miles de espacios urbanos transformados en arte, exhibiciones que le rinden homenaje a la historia del arte latino, y artistas que piensan fuera de la caja.

"Newspaper Turntable" de Rafael Vargas Bernard (2018). Fotografía: VOLTA14/Rem Project

“Newspaper Turntable” de Rafael Vargas Bernard (2018). Fotografía: VOLTA14/Rem Project

Aunque algunas galerías pueden convertirse en el instrumento a través del cual los mecenas del arte contemporáneo pueden ayudar a visibilizar a los nuevos talentos, la verdad es que el mercado local latinoamericano se mueve en un universo distinto al de Art Basel. 

Llegar a cotizarse en una feria como esa significa no solo competir con cientos de galerías de Europa, Estados Unidos y Asia (uno de los mercados emergentes más poderosos del momento), sino con obras y artistas de renombre.

¿Cómo competir frente a obras de Koons y Warhol? Si las galerías latinoamericanas llegaran a ponerse al mismo nivel de costos que las del resto de Art Basel y sus ferias satélite, es bastante probable que los clientes locales de medio a bajo rango ya no puedan costear la adquisición de nuevas piezas debido a los altos precios impuestos en Europa.

De esta manera, el arte latinoamericano se encuentra en una difícil dicotomía: evolucionar con el mercado del arte mundial a costos más elevados que le impedirían a buena parte de los coleccionistas continuar pagando por nuevas piezas, o quedarse en ferias locales y regionales, reduciendo su área de impacto y exposición con el resto del mundo.

Pero no todo son malas noticias: Yael Rosenblut, una art dealer chilena que vende principalmente en Santiago y Nueva York, y que cuenta con una amplia experiencia participando en ferias alrededor del mundo, nos cuenta que actualmente existe en el continente una creciente ola de coleccionistas de alto nivel, quienes se encargan de darle prioridad a los artistas de la región:

“Existen datos fidedignos que cifrarían a estos agentes en las nada despreciables cantidades de catorce en Argentina, catorce en Brasil, doce en México, doce en Colombia, diez en Perú, siete en Chile, siete en Venezuela, seis de Puerto Rico, cinco en Uruguay, tres en Cuba, dos en Guatemala, dos en El Salvador, y uno, respectivamente, en Nicaragua, Ecuador, Dominicana, Costa Rica, Honduras y Panamá. Es importante señalar que se trata de reales conocedores, muy exigentes en cuanto a factura, lo que hace más lenta la producción. Por otra parte estos grandes coleccionistas privilegian a los artistas de América Latina y promueven sus propias colecciones por el mundo”.

Esto naturalmente resta un buen número de obras y representantes en ferias internacionales como Art Basel, que sumado a la volatilidad y diversidad de las preferencias a la hora de la compra de arte hace que se haga cada vez más difícil predecir tendencias.

Por fortuna, siguen habiendo opciones y espacios valiosos para artistas emergentes como la Feria Internacional de Arte contemporáneo ARCO Madrid, que durante su existencia le ha ofrecido una vitrina al arte latinoamericano, y cuya edición del año 2019 tendrá como país invitado a Perú, destacándolo como lugar de encuentro para coleccionistas, galeristas, comisarios y profesionales del arte procedente de todos los rincones del mundo. Así que aun cuando el techo del arte parezca estar cuesta arriba en casos como el de Art Basel, siempre habrá espacio para celebrar el talento, la calidad y el irrefrenable poder de nuestros artistas.

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