Aporía es una palabra que no escuchamos todos los días, a menos que nos guste leer sobre filosofía. La Real Academia Española la define como un enunciado que expresa o que contiene una inviabilidad de orden racional: una paradoja, una dificultad lógica insuperable. Es un término extraído de los primeros diálogos de Sócrates, quien describía a muchas personas como “aporéticas” porque dejaron al interlocutor en un estado tenso de confusión sobre el concepto del que se discutía.

Del mismo modo, la naturaleza confusa del paisaje urbano obliga muchas veces a nuestra mente a entrar en este purgatorio cognitivo, haciendo que nos cuestionemos acerca de su naturaleza misma. Ese es el objetivo del fotógrafo californiano Andrew Waits, cuya serie Aporia abre los paisajes culturales y físicos de las ciudades que se han visto extendidas hasta sus límites, atrapadas en un constante estado de transformación.

Sus fotos revelan en una pálida monocromía bloques de edificios vítreos, parques vacíos y sitios que pueden estar en construcción o preparados para la demolición. Para Waits, los humanos por defecto se encuentran desconectados de los mecanismos subyacentes del sistema en el que viven, y es por eso que su serie fotográfica busca darles voz en inquietantes postales en blanco y negro.

“Esta serie representa mi interés en el paisaje urbano alterado por el hombre y mi relación física y psicológica con él. El trabajo fue creado en una ciudad específica, sin embargo, habla sobre el fenómeno del rápido crecimiento experimentado en lugares urbanos de todo el mundo. Cuando se está rodeado por un entorno así, el paisaje cultural y físico se siente que ha sido estirado hasta sus límites. La realidad existe en un continuo entre construcción y destrucción; el cambio mismo parece ser el alfa y el omega”.

En las imágenes, Waits documenta la relación del hombre con el paisaje urbano, particularmente con respecto a la ansiedad que genera el cambio y la naturaleza nebulosa de los espacios urbanos. ¿Cuál es la verdad oculta de la metrópoli y nuestra relación con ella? En tales ciudades, los edificios se construyen y los edificios se demuelen. Las tiendas están abiertas y cerradas; la gente viene y se va. No es un intento de hacer explícito los elementos perjudiciales o la naturaleza engañosa de los espacios urbanos; es en cambio, una narración ficticia que espera ofrecer un punto de vista distnto para comprender lo que subyace tras la fachada contradictoria de una ciudad.

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

Aporia. Fotografía: Andrew Waits

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