El próximo domingo 1° de  julio, México llegará a las urnas para decidir quién será la persona encargada en guiar el destino del país: muchos ven la próxima elección como una de las más importantes de su historia gracias a números récord, pues hay 89 millones de electores, la más alta de cualquier comicio mexicano de todos los tiempos, entre quienes se encuentra una fuerza de 12 millones de nuevos votantes, y que sin dura terminarán decidiendo al ganador.

Luego de que la candidata Margarita Zavala, exmilitante del Partido Acción Nacional (PAN) y quien se presentaba como independiente, los mexicanos elegirán entre José Antonio Meade, postulado por la coalición Todos por México formada por el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), junto con los partidos Nueva Alianza (PANAL) y Verde Ecologista de México (PVEM); Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente creada por los partidos de la Revolución Democrática (PRD), Movimiento Ciudadano (MC) y el PAN, y Andrés Manuel López Obrador, aka AMLO, de la coalición Juntos Haremos Historia formada por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), con los partidos del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES).

Es justamente López Obrador quien hasta los momentos repunta las encuestas como el favorito, y puede que para él el tercer intento sea la vencida, pues en el año 2006 estuvo a punto de ganarle a Felipe Calderón (perdió por medio punto porcentual), y en el 2012 repitió como candidato, pero volvió a perder la presidencia ante el actual mandatario Enrique Peña Nieto. Ahora vuelve a la carga como el líder de una coalición izquierdista que, de resultar ganadores, se comprometerían en  imponer lo que él denomina la república amorosa.

¿Cuál es su propuesta?

Andrés Manuel López Obrador durante la apertura de su campaña en México. Imagen: Animal Político

Andrés Manuel López Obrador durante la apertura de su campaña en México. Imagen: Animal Político

Para AMLO, uno de los principales problemas de México es la corrupción. En una carta dirigida a empresarios, publicada a principios de abril en el diario El Financiero, aseguró que la erradicará por completo, para “moralizar la vida pública” del país, y que de esta manera podrá sacar a la nación “de la crisis económica, del malestar y la pobreza, de la espiral de inseguridad y violencia que actualmente padece”.

El programa de Morena, que puede ser consultado en su página web oficial, también quiere que el estado tome el control de la petrolera Pemex, la industria eléctrica, la industria minera y del patrimonio cultural. Sin embargo, su propuesta social es la que le ha parecido más atractiva a sus seguidores, y que ha hecho que lo comparen con el ya fallecido presidente venezolano Hugo Chávez:

“Educación gratuita, laica y de calidad en todos los niveles, por servicios de salud universales, gratuitos y de calidad, vivienda digna y adecuada en tamaño, materiales y ubicación; servicios básicos y accesibles de agua potable, drenaje y energía eléctrica; derecho a la alimentación saludable y suficiente”.

Además, dice que la pobreza es el mayor causal del incremento de la inseguridad, la violencia, la migración forzada y la descomposición política e institucional, y “la mediocridad del desempeño económico en general”. Como él mismo lo dice, quiere ser una especie de Lula Da Silva a la mexicana, y gracias a una campaña que lo ha llevado a recorrer los rincones más necesitados de México, podría dar la sorpresa.

Progresista con seguidores conservadores

Hugo Eric Flores, presidente del PES. Fotografía: Mónica González/El País

Hugo Eric Flores, presidente del PES. Fotografía: Mónica González/El País

Además de su posición claramente izquierdista, López Obrador es también el único candidato que no se identifica como católico en una nación tradicionalista y religiosa. Aunque en su programa de gobierno se destaca su compromiso por la creación de un estado completamente laico, el rumor es que AMLO se identifica como cristiano evangélico, cosa que explicaría por qué cuenta con el apoyo del Partido Encuentro Social (PES), encabezado por el pastor evangélico Hugo Eric Flores, quien el día de hoy dio algunas declaraciones polémicas al diario El País:

“El matrimonio igualitario se ha convertido en una moda. Si alguien en su vida quiere ejercer su sexualidad de la manera que quiera está muy bien, es un derecho, pero trasladarlo a la esfera pública atenta contra la vida. Esa es una lucha muy respetable como nosotros tenemos la nuestra. La palabra clave es respeto”.

El mismo López Obrador incluso ha sido criticado públicamente por figuras como el actor Diego Luna, quien dijo que le parecía triste que “el candidato de ‘izquierda’ proponga poner a consulta ciudadana los derechos de la comunidad LGBT” luego de que AMLO diera una entrevista al canal mexicano Milenio. La respuesta del candidato fue que él es dirigente de “un movimiento amplio, incluyente, donde hay católicos, evangélicos, no creyentes… y que tiene que respetar las opiniones de todos”.

Aunque la impresión general sobre el candidato izquierdista es de progresismo, sus alianzas quizás podrían hacer dudar a esos 12 millones de millenials que votarán por primera vez el próximo julio. Sin embargo, AMLO sigue encabezando las menciones en redes sociales y las encuestas, y a menos que ocurra algo realmente escandalosos muchos podrían apostar por seguro a su victoria. ¿Terminará ganando la presión de sus aliados conservadores? Veremos qué sucede dentro de un poco más de un mes.

 

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