Para Amarna Miller, la pornografía puede estar llena de momentos surrealistas.

“Estaba yo en Budapest rodando una escena y mientras estábamos rodando, una abeja entró en el set de rodaje y el chico que trabaja con el sonido tuvo que parar todo para poder cazarla y entonces el actor se subió a una mesa totalmente empalmado, saltando mientras lanzaba cojines al techo para cazarla en la alfombra, y me decía, ¿cómo ha llegado mi vida hasta este punto?”

Es bastante seguro que alguna vez hayas visto a Amarna, al menos si te gusta el porno. Su cabello es intensamente rojo; sus ojos, azules e inquisidores, y su nombre esconde secretos del antiguo egipto y del erotismo que Henry Miller plasmaba en libros con títulos de trópico y en cartas a Anaïs Nin. Tiene en su haber más de 50 películas para todos los gustos héteros, lésbicos y con un poco de BDSM de vez en cuando, y se dio el gusto de empezar con su propia productora cuando apenas tenía 18 años. Hoy tiene como sede la ciudad de Los Ángeles, en donde las más grandes productoras de pornografía producen los filmes con los que seguro te masturbarás dentro de poco.

Sin embargo, Miller es también conocida por ser el famoso rostro del Salón Erótico de Barcelona de este año, en un video viral donde no hubo hipócrita sin sentirse aludido, sacerdote sin tic nervioso, político sin aclarar la garganta, y mucho menos algún conservador que no dejara un comentario lleno de ira en YouTube. Y si no llegaron a verlo, pues aquí lo tienen:

Como todos sabemos, el video trajo discordias y polémicas sobre la realidad española, pero también de muchos países de Latinoamérica. Uno de los comentarios que puede leerse en YouTube dice así: “una actriz porno razona mucho mejor que el presidente del Gobierno y aun así está peor vista”; y la verdad es que la frase es un ejemplo perfecto de toda la controversia que generó el spot publicitario, que según nos cuenta la misma Amarna, tenía rato cocinándose antes de estrenarse en septiembre.

“Me contactaron hace bastante tiempo para ser la portavoz. Dije que sí, y la productora me pasó el guión. Me pareció que lo que decía iba muy en la línea de mi propio discurso, así que me lancé al carro, y bueno… ¡maravilloso! Tanto yo como los del Salón quedamos muy contentos con el resultado.”

¿Sabías que iba a causar el revuelo que causó tanto del lado que la gente que lo apoyaba como el de la que no?

Era un video que se hizo para volverse viral; era la idea que se tenía en mente cuando se rodó. Otra cosa es la repercusión que tuvo tanto a nivel nacional como internacional. Me contactaron medios de Chile, Argentina, México, Sudamérica y Centroamérica, he llegado a dar entrevistas para Alemania, para Francia… y eso sí que no me lo esperaba. Me parecía que iba a tener repercusión en el ámbito nacional porque estamos tratando temas que son muy picajosos, muy toca pelotas dentro de España, pero no me esperaba que tanta gente fuera de nuestro país se diera por aludido, en un tema que levanta tantas ampollas. Me llamaban el otro día de una radio de México diciendo, “bueno, esto lo has hecho para España, pero podría ser perfectamente nuestro país”, y me dije, mira, al final no estamos tan solos.

Amarna Miller

Fotografía: Valeria Fraile

Amarna es abierta, casual, y muy divertida cuando conversamos con ella. Nos la imaginamos sentada al estilo indio y en pijamas desayunando en Los Ángeles después de que nuestra cita se retrasa por motivos laborales (no preguntamos detalles), y todo parece tan doméstico y mundano que no podemos evitar preguntarle sobre un día normal de rodaje. Si bien Paul Thomas Anderson le quitó un poco de misterio al mundo porno con Boogie Nights, un punto de vista femenino es bastante interesante.

Este es un trabajo como otro cualquiera: a veces tienes días buenos, a veces tienes días malos, a veces tienes que trabajar con gilipollas y a veces te encanta tu compañero de rodaje. Es como en cualquier otro trabajo más normativo, lo que pasa es que este tiene un estigma más grande.”

¿Qué es lo que haces usualmente en un día de trabajo? Siento que la gente tiene esta imagen misteriosa sobre las estrellas porno: son putas o putos para algunos o dioses míticos para otros.

Un día normal empieza como a las ocho o nueve de la mañana. Ayer por ejemplo tuve un rodaje, llegué allí a las nueve de la mañana, estuve en maquillaje, peluquería y vestuario como hasta las doce más o menos y a las doce llegaron los actores. Nos dieron el guión, nos explicaron más o menos de qué iba a ir la escena: la idea para la escena de ayer era que mi marido y yo éramos una pareja swinger que intercambia sus parejas, y tenemos otra pareja de amigos con la que acabamos ligando y teniendo sexo. Primero hicimos toda la parte que es de comedia, de actuación, y luego pasamos a la escena de sexo, firmamos nuestros contratos, hacemos fotos de nuestros carnets de identidad, DNI y demás documentación, se nos da un cheque con nuestro pago y volvemos a casa.

Amarna Miller

Fotografía: Amarna Miller/Instagram

Justo ahora eres reconocida como una de las actrices porno más famosas de toda España, así que asumimos que con ese título vienen cosas buenas y malas. ¿Qué es lo mejor y peor de tu profesión?

Lo mejor yo diría que es la libertad: puedo escoger cuándo y dónde trabajo, puedo coger vacaciones cuando quiera dentro de unos límites, pero tengo mucha más libertad que en un trabajo 24/7 o en un trabajo más normativo.

Dentro de las cosas negativas, siempre he dicho que es como la sociedad entiende la sexualidad. Mi mayor problema es el estigma social al cual me tengo que enfrentar todos los días, casi teniendo que demostrar que soy una persona inteligente por el hecho de vivir con algo relacionado con mi cuerpo. El hecho de poder trabajar como actriz porno, parece que me limita a ojos de la sociedad para ejercer cualquier otra profesión que tenga que ver con mi inteligencia, y ese es un estigma al que tengo que enfrentarme todos los días. Es bastante molesto, me siento como en una especie de examen constante: “cómo esta chica ha llegado hasta aquí, si está follando por dinero”, ¿sabes?

Dedicarte al porno es como dedicarte a otra cosa cualquiera. Lo que hay que hacer es empezar a normalizarlo para que no se vuelva un estigma y no se vuelva un problema. El hecho de que a mí me pregunten tantas veces. “¿y por qué has hecho esto?”, “¿por qué una chica como tú se dedica a esto?”, ya implica que existe un estigma alrededor de ello, en el cual a la gente le choca que por ejemplo, alguien con estudio pueda dedicarse a la pornografía.  

“Para la gente sigue siendo el porno como el último recurso, algo que haces cuando no tienes más nada que hacer en tu vida y es como tu última oportunidad y en realidad no es así, es una cosa que puedes hacer simplemente porque te gusta como tantas otras cosas.”

Si se preguntan como muchos cómo una chica como Amarna Miller llegó a la industria pornográfica, es muy fácil: porque quiso hacerlo. No hay historias desgarradoras ni llenas de lecciones de vida, y mucho menos un relato escabroso. Simplemente siempre ha sido una persona con una líbido muy, muy alta, y un día comenzó a ser modelo artística mientras estudiaba Bellas Artes en la universidad, en donde se especializó en fotografía. Luego pasó a hacerle fotos a sus amigas: primero desnudas, pero cada vez se volvían más explícitas y todo fue evolucionando de manera natural.

“El hecho de que me terminara dedicando a la pornografía tuvo que ver con que lo pudiera hacer bajo mis propias reglas.”

Un día, viendo el resultado de sus sesiones de fotos, se preguntaba por qué nadie le había ofrecido a ella trabajar como modelo en sesiones de este tipo, así que tomó el toro por los cuernos y montó su propia productora, aprovechando lo que vio como un nicho en el mercado. Tenía que administrar, encargarse de trámites y papeleos, pero también el poder y la independencia de iniciarse con un negocio propio: “Me lancé a la piscina para probar y para ver qué aprendía, y aprendí mucho así que no me arrepiento. La cerré hace un par de años, pero mientras la tuve, encantada con ella. Mi posición fue privilegiada.”

Ahora trabaja con productoras como Private Media Group, Dorcel, Bang Bros, Blacked y Sex Art, entre otras, y además ha sido reconocida con nominaciones a los premios AVN, conocidos por ser los Oscar del porno. Este año obtuvo el Premio Ninfa (otorgados en el Salón Erótico de Barcelona) como mejor web personal por su trabajo en amarnamiller.com, galardón que ha obtenido por dos años consecutivos.

A diferencia de otras mujeres, no tiene problemas en declararse feminista; además es aliada de la comunidad LGBT y abiertamente bisexual, por lo cual no es una favorita de los sectores conservadores, en especial por sus simpatías hacia el partido español de izquierda, Podemos. Incuso, este año hizo una charla sobre sexo, porno y feminismo con un par de diputadas de Podemos gracias a la cual tuvieron tanta convocatoria, que debieron abrir una nueva sala con una pantalla para que más gente pudiera verlas, sin hablar de las que se quedaron afuera. Sólo en el livestream hubo 5000 personas.  

Amarna Miller

Fotografía: Juan Mas-Baga

Ya que Miller no se mantiene muy lejos de la controversia, esta charla tuvo algunas, pues al parecer algunos sintieron que invitar a una actriz porno para hablar de feminismo no estaba muy bien, pues para algunos ambos conceptos son mutuamente exclusivos. Esto fue lo que dijo en su web entonces:

“¿No es la libertad sexual un terreno que las mujeres todavía tenemos que reconquistar en la sociedad actual? ¿No hemos estado oprimidas durante cientos de años por el patriarcado? Va siendo hora de coger el toro por los cuernos y clamar el derecho a hacer con nuestro cuerpo lo que queramos. Y esto, señoras y señores, incluye el trabajo sexual.”

Háblanos un poco acerca de tu iniciativa sobre el porno ético y cómo hacerlo desde la mirada femenina cambiaría un poco nuestra visión de la típica porno hétero explotadora y patriarcal.

Me alegra la expresión que has usado porque, claro, vivimos en una sociedad patriarcal, así que en absolutamente cualquier trabajo que tengamos a no ser que sea súper ético y súper responsable, que no suele ser el caso, vamos a estar a las órdenes del patriarcado porque ese es el sistema en el que vivimos. Es como que si intentamos ser súper comunistas pero vivimos en un sistema capitalista, podrás ser muy comunista en la ideología pero al final en la práctica tenemos que vivir.

Intento asumir mis deseos de una forma responsable, intento en la medida de lo posible representar en pantalla cosas con las que estoy de acuerdo, pero muchas veces soy una trabajadora y tengo que hacer cosas que a mí me están diciendo que haga. Es como decir que tú eres periodista y te gusta hacer reportajes de investigación, pero te toca entrevistar a un político de ultraderecha que no te apetece una mierda. Eso lo hacemos todos: si tú eres ecologista y estás en contra de los transgénicos pero estás comprando en Carrefour, pues estás apoyando a Monsanto que es una empresa que se dedica a hacer alimentos que se modifican genéticamente y un larguísimo etcétera.

¿Qué le dices a tus críticos?

Que como cualquier otra persona, también tengo límites. El hecho de poder estar poniendo esto sobre la mesa y que los medios me hagan caso, y poder hablar un poco sobre las condiciones de la industria que tenemos y debemos cambiar, ya es un paso muy, muy grande porque estoy visibilizando un negocio que normalmente ha estado sumergido y que no ha habido ninguna información sobre ello, así que solamente por eso, me parece que la labor que estoy haciendo es respetable.

En estos días, muchos niños, adolescentes y jóvenes se educan sobre el sexo a través de la pornografía en Internet. Si tuvieras que explicarles la diferencia esencial entre el sexo del porno y el verdadero, ¿qué les dirías?

Yo creo que hace falta mucha, mucha información alrededor del consenso, no solamente en niños y adolescentes, sino lamentablemente, también en mucha gente adulta. Últimamente estaba colocando en Twitter unas fotos que representan esto muy, muy bien; básicamente dicen que incluso aunque seamos pareja, incluso aunque te haya invitado a mi casa, incluso aunque me hayas invitado una copa y estemos hablando, eso no significa nada al final. O sea, tú siempre tienes la última palabra, y puedes negarte a hacer algo en el último momento: puedes estar con las bragas por los tobillos a punto de follar con alguien y te puedes arrepentir, y puedes decir que no, y ese no tiene que ser tan respetable, como un no al principio de la noche, y eso es muy, muy importante.

También es que a los hombres se les enseña, y esto es una cosa totalmente educacional, de que son una figura poderosa y que de alguna manera, si has dicho que sí en algún momento, eso diría que es un sí para siempre, cuando no es así simplemente. Hay que entender que el derecho de parar cualquier situación, en cualquier momento que te apetezca no es solamente de los hombres, sino también de las mujeres, y no hay por qué justificarlo. Tú puedes invitar a alguien a tu casa y no significa nada, y el hecho de que tengamos incluso de explicarlo, me parece doloroso, ¿no?

Amarna Miller

Fotografía: Pablo Escudero

Sin embargo, las películas para adultos no son el único trabajo de Miller, pues también se desempeña como escritora. El año pasado publicó el libro Manual de Psiconáutica, una colección de imágenes y poesías que nos acercaron un poco más a la persona que se esconde detrás del nombre. Además, es columnista habitual de algunos cuantos medios en España como Play Ground, Vice Magazine.

“Para mí es como una forma de desnudarme de una manera básicamente única, mostrar todos mis recovecos más internos.”

¿Qué temáticas tratas?

De lo que más me gusta hablar es de arte, como te dije antes, yo estudié bellas artes y es un poquito lo que más me tira, pero también me gusta hablar de temas culturales. Ahora mismo acabo de escribir un artículo sobre una exposición muy chula que hay aquí en Los Ángeles, sobre un artista llamado James Turrell. También me gusta hablar sobre actualidad, feminismo, obviamente sexualidad, pero, ¿sabes qué pasa? como siempre estoy hablando de sexualidad en las entrevistas y todo, cuando escribo es el tema que menos apetece hacer por eso, porque ya lo tengo hasta en la sopa.

Los deseos de Amarna son órdenes, así que para terminar nuestra amena conversación con ella, hablamos de temas más ligeros, como de su alma secretamente hippie, su música favorita y sus placeres culpables.

¿Cuál es esa pregunta que nunca te han hecho y que siempre has querido que te hagan en una entrevista?

¡Qué interesante eso! Pues nunca me preguntan lo suficiente sobre viajes. Para mí, viajar es mi vida. Soy una persona que intento escapar al máximo del materialismo y del capitalismo, así que llevo una vida un poco extraña, y para mí, todo lo que ahorro es para tener experiencias, no ahorro para comprarme bienes materiales. He hecho muchos viajes alrededor del mundo, por los cuales nadie me pregunta.

Pues cuéntanos a dónde has ido y qué lugares te han marcado.

Para mí viajar es la forma más sencilla de aprender un montón de cosas, en relativamente poco tiempo, y para mí, el motivo por el que estoy viva es porque me encanta aprender cosas nuevas, me encanta, me encanta absorber nuevos conocimientos y conocer nuevas personas.

El viaje que más me ha marcado fue uno que hice por Australia: me pasé tres meses viajando toda la zona este del continente, desde el sur en Melbourne, hasta Darwin en la zona norte, y después cruzando el desierto para abajo por Alice Spring. Viajé en el coche, dormí en el coche, conocí un montón de lugares maravillosos. Pude ver todos los animales que te puedas imaginar, porque Australia es una locura a ese nivel, y la verdad es que me quedé muy, muy contenta. Eso sí, si los arácnidos no son lo tuyo, Australia no es para ti, hay muchos, muchos insectos. Me encanta ir de acampada, me encanta el hiking, el senderismo, me estimula muchísimo, me encanta estar en la naturaleza.

Amarna Miller

Fotografía: Amarna Miller/Instagram

¿Tienes algún placer culpable?

¡La comida! Me encanta la comida, me encanta comer, me encanta cocinar y lo disfruto muchísimo, pero sí es cierto que me tengo que relajar porque te tienes que cuidar, pero para mí es un placer culpable que me encanta disfrutar.

¿Cuál es tu plato favorito?

Pues me gusta mucho la comida del mundo, especialmente la comida india, si tuviese que elegir un plato, sería el pollo korma, me encanta… el que tiene pistachitos.

Para cerrar, cuéntanos qué andas leyendo, escuchando. Recomiéndanos alguna película o documental que hayas visto recientemente… o una muestra de arte.

Pues de libros te tengo dos: uno es Ponche Ácido Lisérgico de Tom Wolfe, que narra una parte de la historia de Norteamérica. Está basado en hechos reales y me siento muy, muy identificada porque habla de toda la generación hippie, y todo lo del amor libre. El otro libro se llama Ética Promiscua, editado en España por Melusina, que habla sobre las relaciones abiertas y sobre cómo establecer relaciones poliamorosas.

En cuanto documentales, recomiendo Cowspiracy, que habla sobre sostenibilidad y ecología, y me está haciendo replantearme muchas cosas sobre como yo misma entiendo estas dos cuestiones. Ya con películas… a mí me gusta mucho, mucho un director que se llama Gaspar Noé, y para mí una grandísima referencia en cuanto a lo cinematográfico es la película Enter the Void, me parece una maravilla.

Con música yo soy una clásica, soy muy del rock de los 60 y 70 como Jimi Hendrix, Janis Joplin,  Creedence Clearwater Revival y todo lo que va alrededor de esto. Música moderna la verdad es que no escucho demasiado, pero últimamente me gusta mucho una chica canadiense que se llama Grimes, y un par de bandas de aquí de América, una se llama Unknown Mortal Orchestra y la otra es Future Islands.

Y de artistas, te voy a recomendar a James Turrell. Él es de aquí de California,  y todo lo que hace tiene que ver con jugar con la percepción del espectador, en su mayoría sus instalaciones juegan con aspectos lumínicos para que el espectador se sienta totalmente metido en la obra, y eso forma parte muy importante de lo que es su creación artística, es muy, muy guay.

Despues de leer, ¿qué te pareció?