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Ayy, close that door, we blowin' smoke
Perspectives

Adiós Shion, estrella de la noche nipona

Fotografía: Esteban Vargas Roa
Words Gastón J. Muñoz J.

La primera vez que fui al segundo barrio de Shinjuku en Tokio, Shinjuku Ni-Chōme, fue con mi querido amigo Esteban Vargas Roa. Tras pasar por una estación de servicio ―conocida coloquialmente como “convini”― y comprarnos unas amargas pero embriagantes bebidas enlatadas, nos dedicamos a recorrer los callejones del barrio oscurecidos por el apremio de la noche. Deambulábamos a través de aquel telón oscuro, el cual era entrecortado por diferentes neones coloridos y chillones los cuales avisaban los diferentes locales nocturnos: varios “gay”, algunos lésbicos y otros pocos que acogían a todas las identidades chuecas para compartir la música y la fiesta. Lo que unificaba las diferentes fachadas, con sus códigos encriptados en ideogramas milenarios, eran las banderas multicolor que emergían una y otra vez en cada rincón.

Shinjuku Ni-Chōme es un territorio donde las sexualidades no-hegemónicas se juntan a activar el goce dionisíaco, a mostrar el artificio de sus cosméticas y vestuarios, a vivir la lujuria fugaz. Ahí, los baños de los locales siempre incluyen un dispensador de lubricante y preservativos, y los de las estaciones de servicios incluyen compuertas secretas desde donde emergen catres que se arriendan por hora. Así recuerdo esas noches de desenfreno juvenil. Noches fragmentadas, simulacrales, donde el tiempo del rito no transcurría salvo cuando la primera luz de la mañana anunciaba la apertura del metro justo antes que se esfumaran aquellos personajes fantasmales.

Ahora, les revelaré un secreto: en el segundo piso de un extraño edificio de Ni-Shōme se encuentra el New Sazae, un pequeño boliche (casi toda la arquitectura es mínima y eficiente en la ciudad de Tokio) donde se escucha estrictamente música disco y house los 365 días del año, sin cerrar un sólo día. El New Sazae era atendido hace ya 40 años por la hermosa y calva anfitriona Shion. Travesti de una belleza incorruptible, Shion recibía a cada nuevo huésped en la entrada del local con una sonrisa, haciéndote sentir bienvenido en japonés o en su mejor inglés quebrado; lo cual es bastante atípico para la mayoría de los oriundos que no hablan ni una sola gota. Tras cobrar la módica suma de entrada, te ofrecía el trago que más quisieras en la barra como cortesía, antes de invitarte a disfrutar de la pista de baile. Sin duda esas fueron las noches más alegres de mi vida.

Fotografía: Esteban Vargas Roa

Fotografía: Esteban Vargas Roa

Desde su apertura en 1966, el New Sazae se transformó en una de las primeras discos gay en el ahora famoso barrio Ni-Chōme. El mito urbano dice que por aquellos años se solía encontrar a la joven Shion del brazo del famoso escritor Yukio Mishima en el emblemático local. Algunas locas afirman que habría sido una de sus amantes más importantes, a pesar de que el literato alardeaba de una legión de chicos adolescentes quienes le hacían compañía y cumplían sus deseos. Según afirma Kyoichi Tsuzuki, el bar se cambiaría a la locación actual en 1978, momento cuando Shion asumiría el rol de anfitriona. También describe la difícil infancia de Shion en la Prefectura de Nagasaki, su orfandad temprana, su paso por Francia donde fue acogido por su abuelo antes de retornar a Japón y estudiar en la Universidad de Sofía en la capital, momento cuando empezó a frecuentar el ambiente gay.

A diferencia de la drag rupaulesca de occidente, cuyos signos del exceso esconden la misoginia secreta y el deseo por el acaparamiento capital, Shion presentaba una imagen femenina que se asemejaba en vez a la simpleza epicúrea y a la belleza wabi-sabi encontrada en la imperfección. Sus atuendos rescataban del manga para chicas ―el shōjo― en su tendencias hacia los vuelos, las transparencias, los materiales nobles, los gillettes y los pantalones en tonos excéntricos, el escapismo europeizante: el iki. Su maquillaje siempre evocaba a las idols de los años ochenta, arreglada y juvenil, que en conjunto con sus botas de taco princesa proyectaban una estética queer infantil que contrastaba con gracia con su corporalidad de un hombre mayor.

El lunes 20 de noviembre de 2017, se presentó por última vez por fuera de su New Sazae en la ANGLOMANIAFES auspiciado por Vivienne Westwood a los pies de la Torre de Tokio. Después de un desfile, la fiesta incluyó un espectáculo con danzas folclóricas bon, Drag Queens y gogos de pinta japonesa tradicional (con sus típicos cintillos hachimaki y colaless fundoshi). Shion brilló en el escenario principal con un número de baile de pasos ágiles y vivaces como estrellas fugaces.

El miércoles 13 de junio de Japón, cerca de la medianoche, distintas amistades daban a conocer la información de su fallecimiento y se despedían de Shion por redes sociales. El Twitter oficial de New Sazae dio a conocer la información poco después. Shion será recordada por los desadaptados de Tokio por su alegría, su elegancia, su garbo y por su generosidad incansable con la fiesta.

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