La firma italiana Gucci está a punto de cumplir 100 años, y en ese tiempo, podría decirse que lo ha visto todo: aunque tuvo unos discretos inicios como una marca de equipaje de lujo de Guccio Gucci, terminó convirtiéndose en una compañía que hacía objetos de deseo, internacionalizándose y convirtiendo a su propia familia en depredadores y protagonistas de escándalos tales, que hoy en día ninguno de ellos forma parte de la marca.

Aunque en las últimas dos décadas directores creativos como Tom FordFrida Giannini se encargaron de darle a Gucci la elegancia y la sobriedad exquisita de sus primeros tiempos, en el 2015 llegó a tomar las riendas un joven romano de 43 años de edad llamado Alessandro Michele, conocido solamente por ser un aprendiz en Fendi, antes de que Ford se lo llevara a Gucci a hacer accesorios.

Cuando hizo su primer desfile, Michele pensaba que iba a ser despedido: su objetivo era destruir todo lo que tocara para reconstruir a Gucci desde su alma misma, y como un Michelangelo, usó todo a su alrededor como inspiración en un lienzo en blanco. El resultado ha sido increíble: hoy en día, Alessandro Michele es una de las figuras con más influencia en el mundo de la moda y el estilo, todo gracias a una visión moderna y refrescante sin temor a los excesos, y que ha puesto a Gucci en el ojo de un público joven. A continuación, algunos de los secretos que lo han convertido en ícono.

1. Su única motivación es la creatividad

Aunque suene ridículo o pretencioso, a Michele no le interesan el éxito o el dinero, y de hecho, se mantiene alejado del lado comercial y empresarial de Gucci, pues dice que prefiere jugar “como un niño”. Para él, la peor parte de su trabajo es la visibilidad y la fama que conllevan su posición, y ha dicho en más de una oportunidad que su motivación no está en crear productos para vender, sino crear un “lenguaje de expresión” centrado en su idea de la belleza.

2. Su palabra favorita es “belleza”

A la hora de diseñar, Michele busca hacer piezas que sienta cercanas a su alma y que lo hagan sentir feliz, pues dice que eso se reflejará en el público, quienes sentirán un apego emocional con su ropa y accesorios. Su idea es hacer piezas que cualquier persona pueda disfrutar durante años y años, no solo por una temporada; y si bien es cierto que desde sus primeras colecciones hasta ahora hay estéticas diferentes… todo parece formar parte de una misma idea central: algo de vintage, algo exagerado, algo rococó. Si te parece bello, Michele cumplió su objetivo, pues se rehúsa a alterar cualquier diseño que ama en algo que considera feo simplemente para satisfacer las expectativas del mercado.

3. Se rodea de las cosas que lo inspiran

Alessandro revela que parte de su inspiración proviene del hecho de estar rodeado (tanto en su casa como en su atelier) de cosas que le gustan y que ama: se rodea de colecciones de objetos que él considera podrían estar en un museo, tales como zapatos que no le quedan bien, pero que compra solo para mirarlos; trozos de tela; pedazos de alfombra; pinturas; joyas; miniaturas, cualquier cosa que lo inspire.

“Me intoxica la búsqueda constante de adquirir y estar rodeado de objetos hermosos; podría decirse que es una locura particular, este deseo de querer desaparecer como Alicia en un agujero para conejos y llegar a otro mundo”.

4. Usa su Instagram como un moodboard

Si quieres saber en qué está pensando Alessandro Michele y en qué se está inspirando para la próxima colección de Gucci, tu apuesta más segura es visitar su Instagram oficial, que para él sirve como un reflejo de su estado de ánimo creativo y como un gabinete digital de curiosidades. Es el reflejo más fiel de lo que pasa en su cerebro en cualquier momento: taxidermia, suntuosos interiores, motivos eclesiásticos, imágenes surrealistas, cabezas de muñecas sin cuerpo y una que otra foto de sus perritos Boston Terrier.

Alessandro Michele en su atelier. Fotografía: Peter Schlesinger.

Alessandro Michele en su atelier. Fotografía: Peter Schlesinger.

5. Su eslogan personal es “más es más”

Para Michele, la belleza está representada por lo barroca, lo decorado, lo discordante y lo confuso, pero sobre todo, por el peligro. Con este diseñador siempre hay una densidad de ideas; pues quedamos con la sensación de que un vestido o una capa apenas pueden contener todo lo que él quiere que diga, por lo que un look de pasarela puede continuar en eternas capas hasta que no pueda poner nada más encima. Para muchos, sus diseños definen el término “feo pero hermoso”, y esa disonancia y confusión es exactamente el lenguaje de la belleza moderna que Alessandro ha creado para Gucci.

6. La androginia y la fluidez son parte de su marca personal

Como hemos visto en más de una oportunidad, los contrastes forman parte del día a día de las colecciones de Gucci: las mujeres tienden a tener un look más rudo y fuerte, y los hombres, por el contrario, suelen estar cubiertos por motivos florales y tonos más delicados. Esto forma parte de la visión andrógina y de género fluido de Michele, quien busca que veamos más que a los modelos, a las piezas, pues según el, encajarían perfectamente en cualquier identidad binaria o no binaria.

“Quiero que la gente, al igual que yo, quede confundida por lo que ve a primera vista, que no sepan si ven a un hombre o a una mujer, pues la belleza no sólo está en lo que llevan puesto, sino en esa área gris sin género, ese intermedio andrógino entre ambos contra el que muchos luchan y que nos hace tan hermosos”.

7. Sus influencias son increíblemente variadas

La historia y el patrimonio cultural italiano son grandes influencias en Alessandro: como sabemos, Gucci tiene su sede principal en Florencia, en donde el Renacimiento aún se hace sentir en la ciudad, así que no es de extrañar que veamos algunas referencias a ese período histórico en los diseños de la marca. Además, Michele siempre se ha confesado obsesionado con el estilo inglés, por lo que podemos ver rasgos de excentricidad aristocrática, influencias punk, victoriana y Tudor, así como de Vivienne Westwood. Las colecciones vintage de Gucci siempre son parte importante de las pasarelas del creativo, en especial las de los 70 y las que incluyen motivos ecuestres.

8. No le teme a la cultura pop

Con tanta cultura a su alrededor, es posible que muchos piensen que Michele es un snob y que las Bellas Artes son las únicas manifestaciones culturales presentes en su ADN creativo. La realidas es todo lo contrario, pues Alessandro considera que la belleza y la cultura pueden estar presentes en un Da Vinci o en una canción del top 40, pues para él no hay distinción: quizás es por ello que su visión del lujo y la opulencia carece de esa solemnidad opresiva a la que estamos acostumbrados y se siente tan joven.

“Creo que no hay realmente una diferencia entre una tira cómica de Snoopy y una hermosa pintura renacentista. Hay algo muy romántico en Snoopy, está en el mismo nivel de una novela o una historia de Jane Austen o una hermosa tela de rosa bordada. Es una pieza de romanticismo que puede disfrutarse en el mismo nivel”.

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