Hace 15 años se formó The Mars Volta en la ciudad de El Paso, Texas, como una agrupación de rock experimental que surgió de entre las cenizas de At The Drive-In. Encabezada por Omar Rodríguez-López y Cedric Bixler-Zavala, la banda unió elementos del hardcore, la psicodelia y el jazz para expandir los horizontes de sus trabajos anteriores y entregarse por completo a un estilo caótico pero lleno de belleza, en el que las composiciones progresivas se trataban más de un concepto que de sonidos para complacer al Top 40.

Mucha de su reputación provenía de sus presentaciones en vivo, en donde hacían interpretaciones poderosas que fueron convirtiéndose casi en historias épicas que se transmitían entre fanáticos y neófitos, que querían tener la experiencia extra corporal de perderse en los paisajes sónicos construidos por la banda, que siempre se preocupó por explorar las barreras del futuro en vez de conformarse con el pasado.

Pese a que siempre tuvieron una alta rotación de miembros y conflictos personales, lo mejor de The Mars Volta es que siempre hicieron lo que quisieron: sus canciones no eran escritas para la radio, no escribían singles: sólo les interesaba crear una obra de arte sónica que formara parte de su herencia, lo cual es muy raro ver en estos días. Siempre buscaron cambiar y evolucionar, retar los oídos de sus seguidores para que pudiesen enfocarse en un estilo de composición casi barroco que los enfrentaba a composiciones complejas que eran casi unas sinfonías clásicas modernas.

El fin de la banda llegó en el 2013 cuando la relación de Omar Rodríguez-López y Cedric Bixler-Zavala se desmoronó, pero el tiempo cura algunas heridas, pues tres años después la amistad se recuperó, e incluso hay el deseo de explorar cómo sonaría un comeback de The Mars Volta en el futuro próximo. Conozcamos algunas curiosidades de la banda a continuación:

1. El álbum De-Loused in the Comatorium fue inspirado por un amigo

Julio Venegas y Cedric Bixler-Zavala

Fotografía: Archivo

The Mars Volta ha dicho en entrevistas que el protagonista del álbum está inspirado en su difunto amigo Julio Venegas, mejor conocido como Cerpin Taxt, un poeta y artista de El Paso que entró en coma durante varios años luego de una sobredosis de drogas intencional. Luego de recuperarse, Venegas terminó suicidándose.

2. Hay un DVD de un concierto de Mars Volta que aún no se ha lanzado

The Mars Volta

Fotografía: Avihai Levy

En marzo de 2007, la banda hizo una serie de shows por Australia y Nueva Zelanda para estrenar uno de sus muchos bateristas, Thomas Pridgen. De regreso a los Estados Unidos, fueron los headliners de varios shows en la Costa Oeste, uno de los cuales fue filmado por el director Jorge Hernández Aldana para un DVD en vivo que todavía no ha visto la luz del día.

3. El nombre de la banda proviene de Federico Fellini y el espacio

The Mars Volta

Fotografía: Getty

De acuerdo con Cedric Bixler-Zavala, la frase The Volta proviene de un libro sobre las películas del director italiano Federico Fellini, quien le da ese nombre a un cambio de escena. Mars es el nombre en inglés del planeta Marte, uno de los más populares en la ciencia-ficción, que fascinaba a los integrantes de la banda. La combinación para ellos se sentía como una pintura verbal cuya interpretación siempre dejaron a sus fans.

4. Cedric Bixler-Zavala solía gastar $1000 a la semana en marihuana

The Mars Volta

Fotografía: ImageWire

Así es. $1000 a la semana, porque la compraba al mayor en tiendas en donde la vendían legalmente, y cada vez que visitaba el sitio se encontraba entre pacientes de SIDA y cáncer. De acuerdo con Bixler-Zavala, decidió desechar el hábito pues sentía que lo usaba como excusa para no interactuar con la gente, y además solía decir que la usaba para la creatividad. Al final, decidió que ésta provenía de sí mismo y no de lo que fumaba, aunque muchos dicen que la decisión tuvo más que ver con su participación en la iglesia de la Cienciología.

5. Miles Davis inspiró el proceso de grabación de Frances The Mute 

The Mars Volta

Fotografía: Archivo

Durante las sesiones de grabación del disco, Rodríguez-López, quien había escrito, compuesto y hecho los arreglos de cada uno de los instrumentos, decidió producir el álbum con un método que hizo famoso el músico Miles Davis: ninguno de los músicos podía escuchar las partes del otro, o el contexto de su instrumento, forzándolos a tocar como si fuese una canción única, llevando el ritmo con un metrónomo.

6. Flea de Red Hot Chili Peppers fue su bajista de estudio

Flea

Fotografía: Getty

The Mars Volta no tenían bajista oficial durante la grabación del álbum, así que Flea de los Red Hot Chili Peppers tocó el bajo en nueve de las diez canciones del disco, mientras que Justin Meldal-Johnsen (Nine Inch Nails) se encargó del bajo doble en el track Televators. El compañero de banda de Flea, John Frusciante, también contribuyó con algunas guitarras adicionales, así como con el sintetizador y las voces en Cicatriz ESP.

7. La grabación del disco The Bedlam in Goliath se vio afectada por espíritus

Goliath: The Soothsayer

La ouija del juego “Goliath: The Soothsayer”.

El proceso de grabación del disco fue una pesadilla gracias a una serie de dificultades que comenzaron a presentarse luego de una mala experiencia con un tablero de Ouija que Cedric Bixler-Zavala adquirió en una tienda de curiosidades en Jerusalem. De acuerdo con Rodríguez-López, su ingeniero original tuvo una crisis de nervios, el estudio se inundó un par de veces y tanto el músico como el encargado de la mezcla, Rich Costey, perdieron muchos tracks que desaparecían de manera aleatoria. Luego de la experiencia, la banda lanzó un juego en línea llamado Goliath: The Soothsayer, que narraba sus vivencias, y que al parecer, casi destruye a la banda.

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