Poco se ha escrito sobre el popular fenómeno de ver películas bajo la influencia de la marihuana, algo que sin duda siempre consideramos cuando vemos algo especial en la pantalla gigante. Ver un filme realmente volado no nos permite solamente para disfrutar de un sonido más vivo y e intenso, sino experimentar un estado cinéfilo elevado en donde el tiempo se detiene y reverbera como un diapasón, y de repente, todo tiene sentido.

A finales de los años 60 y luego en los 70, se sabía que la marihuana hacía que una película fuera más inmersiva, y en aquel entonces, había una lista conocida de películas perfectas para ver bajo los efectos de alguna sustancia. Y no hablamos de aquellas que glorifican las drogas, no, no, no; estas eran cintas con elementos de psicodelia que se podían emparejar con un buen LSD, como un menú perfecto.

Filtradas a través de una bruma de weed, lo que era simple en una película se vuelve complejo, y lo inexplicable toma formas inesperadas. Así que, ¿por qué no lo intentas con una de las películas de esta lista? Podrías terminar descifrando el significado de clásicos como Mulholland Drive o 2001: A Space Odyssey. ¡Disfrutar!

1. Dazed & Confused (Richard Linklater, 1993)

Comenzamos con un clásico de los 90 con Ben Affleck, Milla Jovovitch, Parker PoseyMatthew McConaughey (de aquí nació su famosa frase alright, alright, alright), que hoy en día es considerada una película de culto. Ambientada en los años 70, esta aventura adolescente con mucha hierba nos recuerda que a medida que envejecemos, la vida y las responsabilidades se ponen en nuestro camino, pero solo tienes que seguir viviendo, man. Además nos enseña algo valioso: siempre hay que tener la capacidad de convertir todo lo que puedas encontrar en una pipa.

2. Alice In Wonderland (Clyde Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske, 1951)

Realmente tenemos pocas (¡y buenas!) oportunidades de recomendar clásicos de Disney en la página, pero esta es la oportunidad perfecta, pues aunque hoy en día aproximadamente existen 20 versiones del libro de Lewis Carroll, ninguno puede compararse a la experiencia de una volada mientras ves la original de 1951. Una vez que caes por la conejera, nunca volverás a ver esta película de la misma manera.

3. Eternal Sunshine of the Spotless Mind (Michel Gondry, 2004)

Es probable que hayas visto esta al menos unas 10 veces (sí, lo sabemos, la estaban repitiendo por la tele), y aunque por sí misma es una puñalada doble por la espalda y por el pecho acerca de lo que significa enamorarse y perder ese sentimiento, una vez que analizas la película en un estado más alterado de conciencia estamos seguros de que vas a estar como un pastor evangélico por las calles diciéndole a todos que Michel Gondry es un puto genio.

4. Willy Wonka & The Chocolate Factory (Mel Stuart, 1971)

Sabes que es la película perfecta para cualquier amante del weed. ¿Todos esos colores y todos esos dulces? Es como un sueño hecho realidad.

5. Yellow Submarine (George Dunning, 1968)

Podría decirse que La película animada de The Beatles es una de las que estaban incluidas en La Lista de finales de los 60 de las películas para ver absolutamente drogado. Entre la increíble animación de George Dunning, la historia llena de extrañas criaturas y situaciones en un universo bizarro y canciones como Lucy In The Sky With Diamonds, esta es una selección  de la que no vas a arrepentirte. Garantizamos al menos 10 wow.

6. Fear and Loathing in Las Vegas (Terry Gilliam, 1998)

Durante su carrera, Terry Gilliam siempre ha sabido darnos películas que desafían nuestro conocimiento y hasta nuestra percepción de la realidad, y una de las mejores es esta inspirada en el libro de Hunter S. Thompson del mismo nombre: es un road trip alucinógeno con Johnny Depp, Benicio del Toro y un elenco lleno de estrellas que te hacen sentir un high salvaje cuando estás sobrio. Imagínate lo que pasa cuando los acompañas en el sentimiento y un poco de marihuana.

7. Mulholland Drive (David Lynch, 2001)

Hey, hey no. No te vayas. Sabes que amas Mulholland Drive. Sabes que terminas conmovido cuando escuchas Llorando, y sabes que la intriga entre Naomi Watts y Laura Harring es una de las mejores historias que le ha dado Lynch al cine. No, nadie sabe con certeza cómo interpretar el final de la película, y esa es justamente la razón por la que te sugerimos un rewatch con un poco de weed: puedes terminar con un bulbo encendido sobre tu cabeza y descubriendo el sentido de la vida, el universo, y todo lo que existe.

8. Enter The Void (Gaspar Noé, 2009)

Ambientada en la noche de Tokio bañada de neón, esta película francesa de Gaspar Noé (el mismo de Love) sigue a un traficante de drogas llamado Oscar que termina abaleado por la policía pero sigue teniendo experiencias extracorpóreas mientras la cpámara continúa en una narración visual en primera persona. Noé llama a la película un “melodrama psicodélico”, y es tan estimulante visualmente que vas a terminar con una resaca.

9. Paprika (Satoshi Kon, 2006)

Este animé de ciencia ficción japonesa coescrita y dirigida por Satoshi Kon y basada en la novela del mismo nombre de Yasutaka Tsutsui, nos lleva por un experimento de psicología en el que un médico utiliza un dispositivo que permite a los terapeutas ayudar a los pacientes ingresando en sus sueños. Todo es tan intenso, colorido, bizarro y abrumador que sí, es necesario que tengas un poco de marihuana para digerirlo todo. Pero créenos: vale la pena.

10. Inception (Christopher Nolan, 2010)

Es probable que tú, tu mamá, tu ex y tu gato ya hayan visto Inception un par de veces. Ooooh, el trompo del final. Ooooh, el cambio de perspectivas. Si ya sientes que Christopher Nolan hizo que la materia gris se te saliera por los oídos cuando estabas bueno y sano, tienes que vivir este film cuando estés volado. No hay palabras para describirte lo que se siente cuando se doblan los paisajes.

10. A Scanner Darkly (Rihard Linklater, 2006)

Con A Scanner Darkly ya estamos entrando un poco más en las experiencias trippy más intensas que vas a vivir con estos emparejamientos weed + cine: la segunda entrada de Richard Linklater en esta lista es el tipo de película que es difícil de recordar sin recordar exactamente cuándo y cómo la viste por primera vez, pues te golpea profunda e inesperadamente. Linklater usa un estilo de animación en el que la película se filma en vivo y luego un animador traza cada fotograma: el resultado es desorientador, y te sientes constantemente drogado pues todo se mueve y se arrastra. Además, su historia distópica va a mantenerte al borde de la silla y bastante paranoico. Pero vale la pena, así que enciende el cacho de marihuana que tienes en el bolsillo y lánzate.

11. Donnie Darko (Richard Kelly, 2001)

Esta es una de esas películas que te lleva por todos lados, y si no le prestas atención a cada segundo, definitivamente te perderás lo que está pasando. Asumimos que la has visto ya un par de veces, y si no… ufff. Cuando la veas volado vas a sentir que estás en otro planeta. Básicamente es una película sobre un joven Jake Gyllenhaal que tiene visiones de cuándo terminará el mundo y cómo navega a través de ellas. Vas a terminar diciéndole a todos: bro, Donnie Darko, bro!

12. 2001: A Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1968)

Esta es la película número uno de esa lista de finales de los 60 para ver completamente volado. No hay nada que pueda salir mal: es una obra maestra del cine dirigida por Stanley Kubrick, amada por cinéfilos alrededor del mundo, y tiene una historia fracturada temporalmente que va a hacer que esa pipa de weed sea lo mejor que hayas hecho en tu vida, en especial cuando llegues a la famosa secuencia espacial. Puede que conozcamos a un par de personas que hayan terminado llorando después de ver esto completamente drogadas. HAL te lo agradecerá, David.

Despues de leer, ¿qué te pareció?